jueves, 22 de octubre de 2015

Riders on the storm



Hay veces que tomar decisiones es facil. Llevarlas a cabo en cambio, es lo que nos cuesta tanto. Entonces de la decisión de un hecho a la acción que lo concreta puede pasar mucho tiempo. Muchas veces intentamos encontrar el momento y la manera correcta (como si eso realmente existiese) Pero en general, lo que nos paraliza (al menos en las grandes decisiones de nuestra vida) suele ser el miedo. Miedo al cambio, miedo a equivocarnos, miedo a lo desconocido o simplemente miedo a la vida, a tener que enfrentarla y admitir un fracaso o un error.

Trabajar, dormir, trabajar, esperar. Así pasó la siguiente semana de mi vida, mientras esperaba, pensaba, e intentaba buscar la manera de hablar con mis padres. Tuve una charla mental con ellos miles de veces, con resultados dispares. Algunas veces me abrazaban y decían que estaba todo bien. Otras se enojaban y yo no sabía que hacer. Otras tantas me iba por las ramas y finalmente la charla no llegaba a nada. Pero bueno, eran charlas mentales, que no existían. Era yo hablando conmigo mismo, imaginándome que me dirían mis padres. Era yo a mis 20 años, intentando elaborar como pedir asilo, como volver al nido con la cabeza gacha y admitir que falle.
Pasaron los días y el miedo me iba ganando, el viaje pasó de ser algo que quería a algo que temía. Y así en el medio de mi temor, un buen día dije basta. No puedo vivir con miedo, no puedo temer a mi vida. Y lo que tengo que hacer, lo tengo que hacer.
 Así, billetera en mano, y gracias a la extensión de la tarjeta que mi viejo me había hecho. Un miércoles 14 días después del episodio con R. fui a la terminal y saqué el pasaje de micro a Tres Arroyos. Ida únicamente.
Estos eran mis primeros años en La Plata. Los micros casi no existían para mi, y o me movía en taxi o caminando de acá para allá. Como plata no tenía, la vuelta fue caminando. Iba despacio, tenía tiempo y un atado de puchos lleno en el bolsillo.
Por primera vez la ciudad se abría ante mi. No como el lugar donde estaba, sino como el lugar que dejaba. Había fecha y hora, en mi bolsillo un pasaje decía Viernes 22hs. Así que por primera vez desde que estaba en la ciudad. Me puse a verla realmente, a disfrutar de los árboles, del verde, me desvíe por las plazas, me senté en un banco. Camine para un lado, para el otro. Tardé horas en recorrer las 20 cuadras que separaban mi casa en ese momento de la terminal.
Los días siguientes fueron medio raros, estaba triste, ansioso y asustado. Las horas pasaban lento y yo quería que pasen rápido. El sueño era algo que me esquivaba y como si fuese en respuesta a la tormenta que había en mi mente, el jueves amaneció oscuro y lluvioso. Me pasé el día leyendo y jugando en la computadora. Cociné algo y fumé mucho. Ya era de noche y tirado en la cama, se largó una tormenta terrible. Rayos, truenos, viento y el ruido de la lluvia que parecía una cortina de agua. Tirado en mi cama con las luces apagadas mirando el techo de repente el miedo y la ansiedad y la vida fueron demasiado. Me levanté como un resorte de la cama, agarre mi ropa, mi campera y me vestí. Me prendí un pucho y salí disparado por la puerta del departamento. En la calle era peor que en mi pieza, un viento fuerte y frío hacía que llueva casi de costado, el cigarrillo no llegó a durar más que dos pitadas antes de transformarse en un amasijo de tabaco mojado. Lo tiré y seguí caminando, hacia la nada, hacia la tormenta. Sentía que solo tenía que caminar, que no podía frenar. Atrás estaban todos mis miedos, mis problemas y mi vida. Y enfrente, enfrente estaba una tormenta rugiendo, empapándome y tratando de asustarme con sus rayos y sus truenos y su agua y su frío. Y yo, en medio de la madrugada platense, camine hacia ella.
Lo siguiente que recuerdo es estar parado en el medio de Plaza Rocha, empapado de pies a cabeza, chorreando agua y mirando un árbol tambalearse mientras el cielo se iluminaba y la tormenta empezaba a pasar. No sé cuanto tiempo pasó ni siquiera me importa. Lo que si sé, que en ese momento tuve una seguridad absoluta. 
Esto no era una despedida, solo era un hasta luego.

lunes, 12 de octubre de 2015

Surrender or die

Primera venida a La Plata. Unos escasos 20 años vividos, y una crisis existencial continuada.
Aún hoy no termino de entender lo que el suicidio de Tomás le provocó a mi vida. Ese jugueteo con la muerte tan temprano, ese tener que preocuparse por otras cosas y saber que la vida no es tan fácil ni tan segura como creemos. Esa sensación de perdida infinita y entender que hay ciertos vacios que nunca van a volver a llenarse.
Así que ahi estaba, tratando de llenar ese vacio con lo que me cruzaba en la vida. Montando una cosa sobre la otra sobre la otra, armando esa pila de sin-sentido solo para tratar de mirar y no ver el hueco que habia quedado. El problema con amontonar cosas sin sentido. Es que eventualmente la torre se cae, y cuando más y más apilamos, más ruido hace al caerse.
Y ahí promediando el fin del primer año de estar en la plata, mi vida se vino en picada.
Ya habia dejado la carrera, y trabaja en un par de cybers (eran unos lugares donde tenias varias computadoras y se alquilaban por hora, para que la gente las use, previo a la masificacion de internet y las computadoras en cada casa o los smartphones) . Mi vida se dividia entre dormir, trabajar algunas horas, jugar MUCHO a los juegos online y fumar (MUCHO). Pelo largo, campera de cuero, algo así como una barba adolescente y un par de collares y pulseras de tachas. De miercoles a domingo, flamingo's (un bar de rock que justo abrieron a una cuadra de donde vivia). Excesos de alcohol y poco sueño. Y un ciclo que se volvía cada vez más de excesos y noche y menos de vida y preocuparme por mi. Era común que vaya a trabajar sin dormir casi. O con unas pocas horas de sueño encima y ni siquiera una ducha para sacarme el olor a alcohol, sexo y cigarrillo de la noche anterior.
Así aguante dos meses creo, quizás tres.
Hasta que una noche, bah, una mañana...
Me desperté en la cama de R. la noche anterior habia sido como otras tantas con ella, loca, llena de alcohol y algo violenta. Me desperté y me di cuenta que no podía levantarme, que entraba a trabajar en una hora y no podía juntar en mi cuerpo suficiente voluntad para salir de esa cama, recorrer las cuadras que me separaban de la parada de micros y sentarme las 8 horas que tenía que sentarme en la silla del cyber.
Se lo dije a R. y me miro un segundo en silencio. Y me dijo que me levante, fuimos a la cocina y me preparó un café. Feo y quemado, pero cualquier cosa era lo mismo, mi cuerpo estaba cansado y mi nivel de exigencia estaba bastante bajo.
R. practicaba boxeo, no era boxeadora, pero su deporte elegido para mantenerse en forma, era boxeo. Eso hacía que su cuerpo sea grande, musculoso, lindo de una manera casi animal. Era una mujer fuerte, casi intimidante. Y tenía una derecha que dolía (así la conocí, recibi un derechazo por error de su parte). Sentado a la mesa con el café enfrente mio y mis ojos apenas abiertos, R. abrio el placard, saco un plato tapado con otro, y enfrente mio los abrio.
El plato era de esos tipo de ceramica, de color anaranjado (ladrillo creo que se llama). Y al sacar la tapa, pude ver adelante mio, dos rayas blancas perfectamente alineadas, separadas una de otra por unos pocos centimetros.
R. agarro un billete, lo enrollo como un tubito, y con un movimiento rapido inhalo una de las rayas de principio a fin.
Despues me miró y me acerco el plato y el rollito. y me dijo "tomá, te vas a despertar. yo me voy a la ducha".
Y así me encontré sentado a la mesa, dormido, con el cafe enfirandose enfrente y un platito, con una sola linea blanca enfrente mio. Y me tentó. por primera vez en mi vida, la merca me tentó. La miré y pensé que era facil, que era solo una vez, unos segundos, que seguro se sentía bien, que me iba a sentir yo bien, que no era tan terrible. Mi mano se movio despacio, agarre el rollito, era un billete de 5$. Lo miré, lo acerque al plato y ensaye mentalmente el movimiento.
Cuando R. salío de la ducha me metí al baño y me lavé la cara. Pasé un rato mirandome al espejo y salí sintiendome bien. Fui a la pieza. Le di un beso grande, sincero. Un beso de gracias y le dije que me tenía que ir. Que me abría solo la puerta.
Salí caminando al trabajo decidido, con una claridad mental que no sentía en mucho mucho tiempo, de repente, todo estaba claro, el camino se había terminado.
Cuando R. volvio a su cocina se encontro una taza de café a medio tomar, y un plato naranja (color ladrillo creo que se llama). En el plato había tirado un billete de 5$ perdiendo su forma de rollito de a poco, y una sola e intacta linea blanca lo cruzaba. Nunca nos volvimos a ver.

domingo, 11 de octubre de 2015

The ecstasy of gold

El vil dinero, la plata, la bishusha, el metalico.
Se supone que eso debería importarnos. La sociedad está armada y funcionando para que ESO nos importe, para que lo tengamos, y nunca alcance, y siempre queramos más.
Claro, a veces no lo tenemos, y ahí sufrimos y lloramos, y nos tiramos en la cama de noche a mirar el techo y pensar como vamos a pagar las cuentas.
Salirse de esto no es fácil, imposible diría yo. Por que los hippies de verdad no existen, y la verdad, los sacrificios que hay que hacer para salir de la sociedad, a mi visión no merece la pena.
Así que la pregunta es ¿como hacemos para vivir y aceptar y encontrarnos a nosotros mismos en un lugar en el que no queremos estar?
El otro día M. me regaló un billete de 2$, con una sola frase, escrita por alguna pluma anónima, que no me pareció casual. "Vos no sos un esclavo" decía el billete. y ahí lo tengo, encima del escritorio y a la vista, para mirarlo cada vez que siento lo contrario.
Pero bueno, no ser un esclavo cuando es lo que se nos pide para ser parte de la sociedad, es difícil. Por que no podemos elegir no serlo, y creo yo, el verdadero truco, está en elegir de que somos esclavos. Por que el ser esclavos del dinero es aburrido, ser esclavo de lo material lleva a un pozo oscuro y cada vez más hondo. Así que si no vamos a ser esclavos de lo material, ¿de que vamos a serlo?.
Es necesario saber y aceptar que "de nada" no es una respuesta valida, no es posible llevarla a la práctica y todo bien con las reflexiones utópicas, pero no es ese el espíritu de este posteo.
Así que vamos a pensar un poco en las opciones, la vida moderna si hay algo que tiene de fascinante, es que nos dan opciones sin fin para esclavizarnos, podes elegir de que depender en cada aspecto de tu vida. Desde una pastilla para dormir, a tener el ultimo modelo de ese teléfono que tanto te gusta. Podes ser adicto al gimnasio, al sexo, a las drogas, podes ser adicto a las relaciones enfermizas en tu vida (me declaro un tanto culpable de esto). Podes ser adicto a la libertad (simulada, siempre somos esclavos, hasta de ser libres). Podes hasta elegir una religión o un deporte y dedicarle tu vida. Podes ser adicto al Facebook, al Twitter, al porno. Podes ser adicto a las comidas dulces, a las saladas, a la comida sana, a hacer yoga, a nadar, a estudiar, a aprender.
Mirate a vos mismo como una marioneta, sin hilos no te moves, si nada te ata y nadie te mueve, no haces más que estar tirado y ser un amasijo inerte en el suelo. Así que unos hilos vas a precisar, tratá que no sean demasiados, por que sino cuando quieras mover un brazo, vas a depender de 25 hilos, en vez de 2. Y eso, a la larga, es un problema. Tratá de que no sean demasiado pocos, por que tampoco querés estar duro como una barbie y no poder expresarte. Tratá de buscar un equilibrio y encontralo. Anda atando y cortando los hilos que atan tu vida, por que esa es la verdadera elección que te queda, busca los que se sientan cómodos, no todos los hilos son para todas las marionetas, algunos son demasiado débiles, otros demasiado pesados, otros demasiado rígidos y otros tantos, terminan en la nada, son hilos sin una mano del otro lado, no generan más que ataduras sin movimiento (esos esquívalos por que son los peores).
Así que al final del día no podemos elegir no ser, pero podemos, con paciencia y equivocándonos mucho y llorando otro tanto, elegir de todo eso que tenemos y de todo eso que podemos, armarnos a nosotros mismos.
 Y cuando la vida te agobie. Acordate, VOS NO SOS UN ESCLAVO. Sos la resultante de tus elecciónes.

jueves, 27 de agosto de 2015

End of the beginning

Vemos más de lo que creemos ver, y sabemos mucho más de lo que creemos (y mucho menos de lo que realmente deberiamos saber).
Así la noche empezo con un reflejo en un espejo, con una seguridad y un recuerdo. Y ahí estaba, parado al borde la pista, cerveza en una mano, cigarrillo en la otra. Hablando con alguien sin tener la más minima de por que.
"No que yo sepa. Pero creo que conocés a una amiga mía". Dijo con una sonrisa.
Pegué una pitada grande y despacio. Me tomé mi tiempo en mirarla a la cara, la ropa, tratar de ubicarla o ver donde la podia haber cruzado.
Tenía una cara redondita, y los ojos cristalinos de alcohol, todavía brillaban con inocencia. No debía tener más de 17 o 18 años, y por más que intenté pensar donde, estaba seguro de no haberla visto nunca antes en toda mi vida.
Me acerque a su oido y casi gritando para que me escuche por encima del ruido de la musica y la gente, le pregunte quien era su amiga que yo conocía.
"J." me dijo
Me quedé parado un segundo, pensando, conocía a 2 personas con ese nombre, ninguna de ellas demasiado bien, y ninguna de ellas la relacionaba en mi mente con esta carita sonriente e infantil que me miraba atenta a mis reacciones.
"Perdoname, pero creo que o me confundiste, o yo estoy confundido". le digo y hago mi mejor cara de no saber de que me estaba hablando.
"No estoy confundida, claro, por ahí no sabes como se llama. La conociste en el munich".
De repente de entre la gente, viene una chica a los tumbos, totalmente borracha y directo a nosotros, se para enfrente nuestro. me mira, se tambalea, me mira de nuevo, se acerca y gira hacia la otra chica.
"Heeeyyyy.... ¡¡¡es el chico del munich!!!" dice a los gritos y con una hermosa y chillona voz de borracha.
Cada vez entiendo menos, ¿ahora soy famoso? ¿Que pasó en el Munich que sea tan importante?...
Trato de pensar, pero solo puedo pensar en una noche, en una chica. Mi mente se sitúa de nuevo en esa pista, en esa noche, pienso quien tenía cerca, donde estaban, trato de poner a estas 2 en la escena pero estoy casi seguro que no estaban. Cada vez entiendo menos, y seguramente en algún punto mi cara lo evidencia.
La chica con la que estaba charlando se presenta como P., y me dice que el nombre de la pequeña borracha es G.
Charlamos un rato más esa noche. J. Nunca apareció, pero cuando terminé mi noche y mientras volvía a casa con ahora no solo un rostro sino un nombre, mientras volvia a casa, mi reflejo me devolvio la mirada del otro lado de una vidriera.
Estaba sonriendo.

sábado, 22 de agosto de 2015

November rain

Hay algo raro con olvidarse de las cosas que nos importan. Es como si realmente fuese imposible hacerlo totalmente, te distraes, pensas en otra cosa, vivis tu vida sin acordarte ni remotamente de eso que te olvidaste, y sin aviso, alguna cosa, en muchos casos sin relación con lo que olvidaste, te recuerda que te olvidaste de algo.
Lo interesante de salir en un lugar como Tres Arroyos, es que no hay tantas opciones, vas acá, o vas allá. Pero en algún punto, siempre te terminas cruzando con la misma gente, no necesariamente en los mismos lugares, pero casi.
Era la epoca de las luces negras, todo en la noche eran verdes fluo y rosas, luces negras en cada barra y boliches oscuros. Y ahí estoy, 2 meses despues, medio borracho en la pista mirando a la gente bailar.
El boliche era un rectangulo gigante, entre a los tumbos, tenía algún amigo en la puerta, algún amigo en la barra. Así que entro, y voy hacia la izquierda, la barra estaba cerca de la puerta, contra la pared izquierda. Me pido una cerveza, todavía te daban los porrones en esa epoca, lo que te permitia pedir cerveza, tomarla despacio, y tomarla fria. Mientras charlo con Gabriel (el barman), de repente veo algo en el espejo, una cara reflejada, ahí atras, que se ilumina de a ratos con alguna luz de la pista.
Y entonces veo esa cara, que no es la cara que vi, y de repente todo me pega como una oleada. El alcohol, la noche, mi borrachera, y los recuerdos.
Salgo caminando, tratando de ver las caras en los lugares oscuros, paso por la cabina del disc jockey, elevada sobre la mitad del boliche, subo a hacerme el que saludo y miro para abajo, miro la pista, las gradas, miro los pasillos y no veo nada.
Estoy seguro que ella está en el boliche, algo adentro mio me dice que la busque, que aproveche, que no me distraiga. Saco el atado de Marlboro del bolsillo y prendo uno. Doy una pitada y pienso. Miro de nuevo lo que ya recorrí. No hay tanta gente esta noche, estoy seguro que no le pasé por al lado ni la perdí. Miro lo que me falta y sigo caminando.
En el fondo del boliche hay unas gradas de cemento muy poco iluminadas. Un par de personas sentadas y algunas parejitas a los besos que aprovechan la penumbra. Me fumo el cigarrillo mientras murió despacio, busco si ella está ahí, no la veo y sigo caminando hacia la derecha. Llego a la mitad de la pared derecha y freno. Tiro el cigarrillo y miro la pista al centro del boliche, un par de caras conocidas, ninguna es la que busco. Sigo caminando hacia el final del boliche, estoy de nuevo en la entrada y no la vi.
Podría dar otra vuelta, puede ser que nos hayamos cruzado, o sencillamente no la vi. Pero una sensación de derrota me invade. Me acerco a la barra de este lado y pido otra cerveza. Apuro los primeros tragos y me tomo la mitad al instante. Saco otro cigarrillo y lo prendo.
Esa niebla empieza a tragarse de nuevo su cara y suspiro.
Entonces, veo lo que vi temprano sin saberlo, no es ella pero es la persona que vi en el espejo. Me acerco y pienso que decir. Al final, lo único que me sale de mi boca es pedirle perdón por molestarla y preguntarle si la conozco de algún lado.
Me mira y sonríe.
No que yo sepa, pero creo que conoces a una amiga mía dice.

Interlude

Vamos para adelante, en todo sentido, pasaron años desde que escribí la ultima entrada, mi vida cambio, yo cambie. ¿Vemos que sale?

Del bar me fui al cyber, medio borracho a charlar con El Ruso, se me rió. Principalmente cuando le dije que no sabía el nombre de la chica, pero era el amor de mi vida.
Y claro, despertarse al otro día, y ver la realidad sin alcohol, acordarte que por el alcohol podes asegurar poco, y tener una cara grabada en la memoria que de a ratos es tan clara y de a ratos se difumina.
Me desperté, sonriente y contento, sin memoria pero con convicción, pasó una semana, llego el viernes de nuevo, y salí. Di vueltas, fui a un lado, al otro, busque, fui y volví. Me pareció ver caras conocidas acá y allá, pero no tenía ninguna seguridad, y sabia, que si era ella, iba a estar seguro. Pasó un fin de semana, después otro, y creo que otro y otro.
Y uno es chico, y el tiempo pasa, y la memoria ya no es tan clara entre fin de semana y fin de semana y vaso de birra y vaso de birra.
Y me olvidé.
 

martes, 10 de julio de 2012

I Still Haven't Found What I'm Looking For (II)


Desde donde estaba parado, tenia hacia mi derecha, apenas a unos 50 cms. la cabina del DJ. Hacia mi izquierda un largo pasillo de unos 2 metros de ancho que se extendía entre la barra y una pared espejada que poseía una pequeña barra de madera y algunas butacas. Enfrente de esto y a mis espaldas, estaba la barra central del lugar. Si miraba hacia el frente, tenía ante mi un rectángulo de unos 3 metros de ancho por 4 metros de largo que servia de improvisada pista. En el lado izquierdo de la misma, había 2 puertas que se correspondían con los baños de mujeres y hombres respectivamente. Sobre el final, la barra donde hasta hace un rato estaba acodado charlando con Esteban.
Habían unas 50 personas en esa pista, no demasiadas ni demasiado pocas. Pero, para la extensión de la misma, era un mar de gente. La iluminación era mala, el humo del cigarrillo flotaba constantemente en el aire generando una suerte de niebla en el aire y, ya cercanas las 5 AM, mi nivel de alcohol en sangre estaba un poco mas elevado de lo permitido para manejar.
Desde mi punto de vista, veía envases de cerveza y gente, distante, en medio de una niebla, pero mi cabeza algo había visto en medio de todo eso, así que me tome el trabajo de pararme un segundo y empezar a mirar.
Las botellas y vasos vacíos que la gente dejaba en el borde de la cabina se borraron, el pasillo, lleno de gente, empezó a volverse difuso. Al fondo, Esteban en la barra charlando con un amigo. Dejo de existir, Laura sobre mi derecha. No está más. Ese grupo de tres morochas, una medio gordita de pantalón blanco desaparecen dejando un espacio vacío en la pista a través del cual veo las maderas del piso. El humo empieza de a poco a correrse, como un velo. Ahí en el medio de la pista, pasando apenitas el grupo de hombres bailando que lentamente desaparecen está ella.
Zapatillas de lona, un Jean, remera blanca musculosa apretada al cuerpo, la piel oscura, el pelo negro lacio y una sonrisa hermosa. Esta rodeada por sus amigas. Cigarrillo en mano esta charlando con alguien y riéndose de algo que nunca ninguno de los presentes supo que era. Las amigas desaparecen, el lugar donde estoy desaparece, ya no escucho la voz ronca del DJ hablando boludeces mientras pone un tema zombie detrás de otro. El mundo se vuelve blanco alrededor mío, deja de existir por completo, lo único que veo es a ella de pie ahí, riéndose.
Me acerco, la agarro de la mano. Sus amigas me miran, ella me mira. Dudo un segundo y ya sé que tengo que decir, la verdad.
La miro a los ojos y le digo que seguro se lo dijeron mil veces, pero ella es realmente la mujer mas hermosa que vi en mi vida. Sonrío, una sonrisa de oreja a oreja. Estoy feliz.
Me mira y me dice "Si, me lo dijeron. Pero es la primera vez que realmente lo creo".
Me agarra la mano y nos quedamos parados como dos estatuas. Ninguno de los dos dice una palabra durante los siguientes diez minutos. Se prenden las luces del Pub, las amigas la agarran del brazo y se la llevan.
De repente estoy parado solo en medio de la pista de un Pub, alrededor mío el aire esta lleno de humo. El DJ habla con su voz ronca despidiéndose, las luces están prendidas y la gente cansada. Sobre la barra Esteban sigue charlando y tomando cerveza, veo que hay un porrón sin empezar esperándome. Salgo caminando y de repente me doy cuenta que nunca le pregunte el nombre. Sonrío, no tiene importancia. Acabo de conocer a la mujer de mi vida, el nombre no es importante.

I Still Haven't Found What I'm Looking For (I)


Creo que hay varias maneras de crecer. Algunas son obvias y evidentes, otras son más sutiles, menos obvias, pero no por ello menos importantes. Hay momentos en tu vida que realmente te marcan y mientras los vivis, una vocecita en tu cabeza te dice "este momento, este momento es importante, mantenete alerta, presta atención a todo, no te pierdas nada por que esto es importante, algo va a pasar que no podes perderte. ¡Abrí los ojos!".
Habiamos salido con quienes hoy en día son mis ex-cuñados. Esteban, quien en ese momento estaba en pareja con Amanda y Laurita, que era novia de Ariel. Dimos unas vueltas en la combi, tomamos un par de birras y despues de cansarnos de charlar boludeces y ver las mismas caras, nos fuimos derecho al Munich.
El Munich estaba medio vacio, creo que era una noche de miercoles, o posiblemente un jueves (en Tres Arroyos se sale miercoles, viernes y sabados, no me pregunten por que logica extraña).  La noche no pintaba demasiado buena, y yo la verdad sin demasiadas ganas de nada no hice mas que irme a la barra del fondo y tomar una cerveza tras otra con mi cuñado mientras el lugar se iba llenando de a poco. Laurita si mal no recuerdo se encontro con alguna de sus amigas y se fue a charlar con ella.
Debian ser las 4:30 a.m cuando decidi ir al baño por enesima vez en la noche, poca idea tenia en ese momento que esa ida al año iba a cambiar mi vida tan drasticamente, pero me estoy adelantando a la historia.
Hacia ya un tiempo de mi ultimo intento de irme a vivir a otra ciudad, atras habia quedado Mar del Plata con la Señorita X. Me habia vuelto de La Plata hacia poco tiempo, y mi cabeza era más un mar de dudas sobre el futuro y sobre mi mismo. En el medio de todo eso, el amor parecia no tener lugar o no tener importancia. No estaba solo, es muy raro en mi vida que tenga momentos de soledad, pero tampoco estaba realmente acompañado, y mas que el polvo ocasional, no habia absolutamente ninguna mujer en mi vida que realmente me importase más que el par de horas de diversion que podiamos llegar a compartir. Eso sinceramente no me molestaba, creo que en el fondo yo todavia seguia perdidamente enamorado de la Señorita X (creo que en estos ultimos 10 años esa fue la unica constante de mi vida). Esto hacia que mi interes por las mujeres no sea mas que superficial, mi corazon estaba tomado y sin importar cuan fuerte tratasen o cuanto lo deseemos los dos, no habia lugar para dos personas ahi adentro. Claro, esto fue así hasta que...
Salí del baño y me fui caminando derecho para la barra donde estabamos, el espacio que separaba la puerta del baño de la barra serian unos 4 metros, y para llegar de uno al otro, habia que atravesar todo lo que servia de improvisada pista de baile en el pub. Cuando ya habia recorrido practicamente toda la distancia y me disponia a volver a mi lugar en la barra a terminar la noche como la habia empezado, una vocecita habló adentro de mi cabeza.
"No Camilo, no y no. No te vuelvas a la barra. ¡Pegá media vuelta que te acabas de perder algo que si lo dejas pasar, te vas a arrepentir toda tu vida!"
Y eso hice, pegue media vuelta, me fui al otro lado de la pista y empece a mirar. El gordo Masioli pasaba la misma musica de mierda y hablaba boludeces, yo miraba alrededor mio, y de repente, una chica se corrio, y ahi, por el medio de la pista, donde habia pasado hace 10 segundos la vi.
Me acerque, la mire a los ojos y le dije "Yo sé que te lo deben haber dicho muchas veces, pero sos la mujer mas hermosa que vi en mi vida!".

miércoles, 2 de febrero de 2011

Paint It Black (II)

El mundo se rige por varias fuerzas, algunas opuestas y encontradas, otras similares, algunas contradictorias y otras casi sin importancia en la vida cotidiana pero sin las cuales seria imposible pensar en la vida tal cual la conocemos.
Una de estas fuerzas creo que es la confianza. Suena endeble y casi irrelevante la palabra en si misma, pero si miramos un poco detrás de esto, podemos encontrar que realmente el mundo se rige por la confianza, que es necesaria para su funcionamiento y que eventualmente sentimientos o situaciones que creemos desconectadas o totalmente alejadas de ella son resultantes de la confianza (o la ausencia de ella).
Si confiamos en nosotros eso nos da seguridad, si confiamos en los otros, nos provee de un entorno en el que apoyarnos (y no nos olvidemos que a pesar del facebook y las computadoras y los celulares y la vida conectada y deshumanizada, hoy más que nunca, el hombre ES un animal social). Confiar demasiado en los otros nos puede lastimar, no hacerlo suficiente también. Confiar en la bondad del mundo nos permite reafirmar nuestro lugar en este, nos quita los miedos, nos brinda una razón para seguir adelante sin importar las situaciones que afrontemos o que tan gris parezca que es todo. A veces esa confianza (o la ausencia de la misma) nos pone en situaciones difíciles, pero es esa misma confianza la que hace que sigamos adelante (por que "confiamos" que todo va a salir bien).
Me arriesgo a decir que con lo de Tomás me encontré en la que puede haber sido una de las decisiones mas difíciles de mi vida. Es difícil confiar en el mundo cuando uno es adolescente, y muchísimo más hacerlo si encima de todo eso, tu primo se vuela la cabeza en el patio de su casa. Pero es en esas situaciones cuando creo que realmente se ve la grandeza (y las bajezas) humanas, la situación por bizarra y trágica que haya sido, en vez de debilitar mi confianza en el mundo, la fortaleció. Y cuando yo estuve seguro del mundo, estuve seguro de mi mismo y de mi lugar en el mundo. Por primera vez en mi vida deje de "adolecer" para empezar a sufrir, a alegrarme, a teñir las experiencias ya no de grises sino de blancos, negros, amarillos, rojos y azules.
Cuando digo que dos angelitos se apoyaron en mis hombros, hablo casi literalmente. Fue uno de esos momentos que definen el carácter, que definen nuestras vidas. Una vocecita me decía que confié, que todo iba a estar bien, que no precisaba ni de eso ni de ninguna otra cosa para poder hacer mi vida, que las cosas iban a estar bien sin importar que pasara. Otra, sencillamente me preguntaba si yo estaba tan seguro que las cosas eran así, si realmente la vida era tan linda y fácil, si podía decir con toda seguridad que las cosas iban a estar bien. Era yo mismo del otro lado del espejo, era un reflejo donde todas las cosas estaban del otro lado, pero como en todo espejo, no es más que un reflejo de la realidad, invertido, deformado en algunos casos, pero no deja de ser la realidad.
Esos 5 segundos fueron un año, en esa decisión aprendí más de mí, de mis fortalezas y de mis debilidades de lo que me hubiese gustado saber.
Mi respuesta finalmente fue un "no gracias". Rotundo, seco... terminante. Salí de su casa puteando mi suerte y me fui a trabajar con más ganas de dormir que de vivir y el día, incidente más, incidente menos, estuvo BIEN.

lunes, 3 de enero de 2011

Paint It Black (I)

Creo que en nuestras vidas tenemos momentos buenos y malos, felices y tristes, algunos que recordamos con alegría y otros que quisiéramos olvidar.
Hay también unos pocos, aquellos que recordamos con profunda tristeza, pero que no queremos olvidar. Son esos pequeños pedazos, realmente oscuros en nuestra vida, pero que tienen en el recuerdo una pequeña belleza. Recordarlos deprime, hacen que cada vez que pensás en ellos, vuelva esa sensación fea. Pero que marcan un antes y un después, son momentos de una tristeza de tal magnitud que nos marcan para saber que nunca más queremos volver a sentirla...
Para cuando nos dijimos adiós con Merlina, yo ya había dejado la carrera en la facultad y mi tiempo se dividía entre un par de trabajos, boludeo en casa y muchas muchas salidas. Mi vida era triste y oscura, y yo, poco a poco, me estaba empezando a volver de esa misma manera. Aislado del mundo, fumaba sin parar y apenas comía, me pasaba las horas enfrente de la computadora y cuando menos relaciones tenia que tener con gente "real", mejor para mi. Los pocos amigos que tenia los había alejado y con quien no me había peleado, los esquivaba sistemáticamente.
Ese primer año, ni siquiera quería ir a Tres Arroyos a ver a mi familia. Estaba atrapado en mi propia vida, cayendo cada vez mas profundo y sin la mas mínima intención de pelear por cambiarlo.
Cuando una amiga leyó el post anterior me dijo que le parecía desubicado en el blog, pero me parecía que Merlina se merecía un post para ella. Y aunque para muchos suene como una anécdota machista, para mi nada ejemplifica mejor su personalidad y el impacto que tuvo en mi vida, que la manera en que la conocí.
Merlina fue muy importante ahora que la miro desde el futuro, mucho más de lo que me pareció en ese presente donde estuvimos juntos. Fue gracias a ella que empecé a sentir que algo más que esa espiral descendente era posible, que la vida podía ser algo más que tristeza, borracheras y salidas.
Igualmente esta realización llegaría con los años y el paso del tiempo, en el momento, lo que ocurrió fue bastante distinto.
Entre salidas y borracheras y fiestas y trabajo se me iban yendo los días, primero solo salidas los findes, después agregamos el jueves y cuando quiero acordar, la semana entera es una caravana constante.
Después de un par de meses de vivir así, mi hígado pedía basta, mi cabeza pedía basta y mi cuerpo no daba más.
Hagamos acá un paréntesis bien grande.
Yo soy o al menos creo ser una persona de convicciones fuertes, siempre en mi vida hubo cosas que si y cosas que no. Un gran NO en mi vida siempre fue la cocaína. Siempre me dije que sin importar las razones, jamás, pero jamás de los jamases, iba a consumir.
Cerremos el paréntesis.
Entre noches y noches de caravana y días de trabajo la vida se me iba, y así hubiese sido si no fuera por que como dije antes, soy un tipo de convicciones fuertes. Y cuando mis propias convicciones empiezan a debilitarse, me planteo las razones.
Muchos dicen que es necesario tocar fondo para darse cuenta y poder salir del pozo, yo creo que estaba en el fondo hace rato. Que no fue llegar lo que me hizo reaccionar, sino la verdadera y certera posibilidad de perderme ahí abajo y no poder salir nunca más. Creo que no es el fondo del pozo el que te asusta, sino el momento en el que tenés que decidir si sos un habitante del pozo, o tu vida es eso que quedo afuera.
Para mí, ese momento llego una noche de sábado, o mejor dicho, una mañana de domingo. Venía saliendo desde el miércoles en continuado y ya, para la noche del sábado, contabilizaba si tenía suerte unas 12 horas de sueño en lo que iba de la semana. Me había ido de Flamingo's con alguna chica de turno y la alarma del teléfono me despertó a las 8 AM en alguna cama que no era mía, en alguna casa en algún lugar de La Plata.
A mi lado esta chica de la cual ni recuerdo el nombre, se despertó con el ruido y me pregunto por que tanto quilombo. Le dije que tenía que irme a laburar, que me tocaba abrir el cyber, pero que el cuerpo no me respondía. Me miro y me dijo que me quede durmiendo, me negué. Estuvo en silencio unos 30 segundos y por ahí me dijo, “vení, yo tengo la solución”. Fuimos a la cocina de su casa y saco de un cajón una bolsita con una tiza de cocaína. Preparo en un plato sobre la mesa 2 rayas finitas y perfectamente armadas, separándolas con una cuchilla que tenía a mano.
“Tomá, te pegas un pase y te despertás y tiras todo el día” me dijo.
Yo mire esas rayitas blancas sobre el plato, las mire por lo que me pareció una eternidad pero no deben haber sido mas de 5 segundos. Mi mente iba a mil kilómetros por hora, y en cada uno de mis hombros, un angelito hablaba...

domingo, 19 de diciembre de 2010

It's A Kind Of Magic

Más o menos en paralelo con el momento del post anterior (uno o dos meses antes) estaba una noche en Flamingo's con Lucio tomando una cerveza en una mesa y había dos chicas apoyadas en la barra. Lo miré a Lucio, me dio el ok entendiendo por que lo miraba y me levante y las invite a sentarse con nosotros.
Nos sentamos los 4 tipo cita doble, de hecho, ni bien nos sentamos nos pusimos a charlar cada uno con una de ellas. La chica que estaba sentada charlando conmigo se llamaba Sol (nunca supe si era soledad, siempre fue "solcito"), era bastante linda, flaquita, no debería medir más de 1,55 y hablaba de manera rara pero interesante.
Un par de cervezas después y algo así como 1 hora más tarde, repentinamente Sol me dice que tiene que ir al baño y se levanta, Lucio, hace lo mismo y dice "voy al baño, ahora vengo".
Lo cómico de la situación es que hasta ese momento, no había cruzado la más mínima palabra con esta chica. Y al vernos de repente los dos solos sentados en una mesa, el resultado fue raro, y la charla, que JURO reproduzco aquí debajo, va a quedar grabada en mi para toda mi vida.

"Hola" - la salude tímidamente
"Hola" - me dijo al tiempo que torcía el cuello hacia un lado y hacia una mueca de dolor.
"¿Estas contracturada?"
"Si. Me esta matando el cuello"
"Eso tiene 2 soluciones sencillas, o un masaje o un buen polvo, jajajaja" - Me reí nervioso al terminar la frase al darme cuenta de la bestialidad que acababa de decir.
Merlina hizo una pausa de unos segundos, me miro fijamente y me dijo
"y que te parece que ando buscando?"
"Vivo acá enfrente, cuando vuelvan los chicos nos vamos?" le dije ni bien paso el shock inicial de su respuesta.
"ok" fue todo lo que dijo en contestación.
Nos quedamos sentados unos minutos más en silencio y cuando Lucio y Sol volvieron del baño, los 2 nos levantamos y ante las miradas que no entendían nada, solo atiné a decirle a Lucio "nos vamos, después te explico".
Yo en esa época vivía casi enfrente del bar, a unos 50 mts. y ni bien pasamos la puerta del depto, empezamos a besarnos y sacándonos la ropa nos tiramos en la cama de mi habitación (mi habitación era la primera ni bien entrabas a la casa).
Ya casi totalmente desnudos los dos y con la temperatura en ascenso me di cuenta de un pequeño detalle.
"Espera" le dije.
Me miro un segundo sin entender y me dijo "¿qué pasa?"
"¿Como te llamas? No sé tu nombre".
Me miro, sonrió y me dijo sencillamente "Merlina, me llamo Merlina".

Estuvimos casi un año juntos despues de eso. Fue un principio raro y una relación todavía más rara. Nos veiamos unicamente en el bar y sin decirnos casi palabra, nos ibamos derecho a casa a encerrarnos. Nuestra relación era así, nuestro lugar de charla, la cama. Nos contamos nuestras vidas y problemas, nos aconsejabamos entre polvo y polvo y de alguna manera extraña, eso parecía funcionar para los dos.
Claro que tarde o temprano, cuando estas cosas se prolongan en el tiempo, a alguno de los dos no le parece suficiente y en este caso Merlina (pobre Merlina) despues de unos meses me confeso que le "pasaban cosas" conmigo. Que estaba enamorada de mí y ya con esta relación no le alcanzaba, que quería probar de vernos más seguido, de hacer otras cosas.
Merlina tenía 28 años y era profesora de algo que no recuerdo en la Facultad de Bellas Artes, tenia una sonrisa encantadora, un tono de voz bajito, una suavidad en sus modos y el par de tetas mas perfectamente grandes y redondos que vi en mi vida.
Merlina tenía mala suerte por que se enamoro de un pendejo pelotudo que no se podía amar a si mismo, mucho menos, a otra persona. Unos nueve meses despues de esa noche, le dije que ella a mi no me interesaba más y que nunca me vuelva a hablar.
No volvio a ir al bar ni a cruzarse en mi camino. Cerca de medio año despues me la cruce en una fiesta, charlamos un rato y me dijo que despues de que la dejé había estado muy mal, pero que ahora estaba con otro chico y era feliz. En eso un flaco la llamo y se fue, no llegue a verlo.
Nunca más supe de ella, pero en parte le debo algo enorme. Merlina me enseño que alguien podía enamorarse de mí. Y de alguna manera sin saberlo, hoy puedo decir que fue gracias a eso y a ella, que en ese momento de mierda, empece a darme cuenta que si alguien me quería, yo también podía quererme.


Como post-data, Lucio se apretó a Solcito esa noche, y según me contó, NUNCA en toda su vida lo besaron de manera TAN horrible. Asegura que eran los peores besos que una persona podía dar.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Unchain the Night

La noche tiene algo muy atractivo, es como si en ese silencio, esa ausencia de luz y ese cambio de astros en el cielo también cambiasen a las personas. Más de una vez me paso de cruzarme con alguien de noche y sentir que era otra persona, y no en la noche del boliche, con el alcohol y la fiesta y las horas avanzadas, sino en la noche más común, de una vuelta a la plaza, de sacar a pasear a las perras. La noche es rara para con la gente, y la gente, es rara para con la noche. Los hay quienes sonrientes e intranquilos de día, al caer el sol se transforman en apenas unos cascarones grises, que caminan por la vida cual zombi arrastrando un píe después del otro. También están del otro lado, los que no están vivos si no es de noche, o los que viven de noche únicamente.
La noche es todo aquello que se desconoce, es el tiempo de las brujas y de los espíritus, cuando la gente se hace chica, la voluntad se hace débil y la tristeza y el miedo se hacen grandes.
La noche tiene algo que te seduce, que te llama, tiene ese canto de sirena que sabes que te lleva a hundir el barco, pero seguís por ese camino igualmente, por que como el canto de las sirenas, es demasiado lindo para poder resistirlo.
Ya a esta altura había dejado la carrera y me encontraba trabajando en el cyber y haciendo algunas changas para ganar un poco más de plata. Flamingo's era el lugar para salir y Lucio (mi amigo Lucio) era siempre el que me hacia la segunda.
Yo había estado ahí el día (la noche mejor dicho) que Flamingo's abrió, terminamos esa noche unos 10 gatos locos, sentados con uno de los dueños tomando cerveza y charlando de las esperanzas que tenían para el lugar, humilde, pero con un detalle importante. Era un bar de ROCK, no de cumbia, no de marcha, no de NADA que no fuese ROCK. Era el paraíso de la buena música en la ciudad, y como tal, no tardo en volverse un lugar popular. Yo había estado la primera noche con esas 10 personas, y había estado al fin de semana siguiente, y al otro. Estuve cuando éramos 50, cuando éramos 100, cuando no se podía caminar de la cantidad insoportable de gente que había adentro. Era amigo de los dueños, del DJ y de la mayoría de la gente que iba. Mis noches muchas veces empezaban en ese lugar, y mis días también, desayunando pizza que hacíamos a las 9 AM mientras se cerraba la caja y se reponían los freezers para dejarlo listo para el otro día.
Flamingo's tenía 4 dueños, todos ellos de Loberia. 3 de ellos, habían estado siempre, y ya todos los conocían, el 4to... ese era un misterio, no recuerdo si lo conocí en algún momento. CREO nunca haberlo visto pasar por el boliche siquiera.
Una noche, de las tantas noches de verano calurosas en la ciudad, yo como siempre dando vueltas por atrás de la barra y charlando con los chicos hasta que el lugar se vaciaba un poco y del otro lado se podía caminar, Nachito, cansado de los mangazos de los clientes. Me miró fijo, esas miradas que no precisas más que hacerlas para que el otro te entienda. Y cuando se dio vuelta le dijo al flaco que le pedía la cerveza gratis.
"No puedo dártela, hoy no elijo yo, ves ese flaco, se llama Camilo, es el 4to dueño de acá, si el te autoriza, yo con gusto".
A partir de esa noche y durante meses, hasta que me volví a Tres Arroyos, la noche fue mía.

Shoot to thrill

Si, estoy hecho una larva, lo tengo muy en cuenta, la verdad que esto de no postear nada en un par de meses no tiene otra excusa o razón más que el hecho de que no lo hice.
En fin, mi vida ahi estaba, volviendo de Mar Del Plata, mi cabeza hecha un desastre, mi corazón pobre cada ves mas dolorido y confundido y yo en sumatoria, hecho un harapo.
Me gustaria poder contar un poco más, pero la verdad que en esta parte de mi vida sencillamente me movi en piloto automatico, no tengo ni referencias ni fechas ni nada, solo me acuerdo de sentirme para la mierda y vivir en la casa de mis viejos, que pasaba por mi cabeza o en mi vida en esa epoca, no tengo la mas minima idea.
Si recuerdo con cierta seguridad un buen día que charlando con mis viejos me dijeron que me hermana se iba a estudiar a La Plata, que me fije si algo me gustaba. Estaba en esa epoca haciendo mis primeras armas en diseño web, y yo, enloquecido con las posibilidades y acorralado por la vida, dije "¡¡¡quiero ser diseñador!!!" y a ese barco me subi.
Un par de meses despues estabamos todos viajando a La Plata con la gran mudanza, yendo a la casa de calle 8, en la que antes que nosotros habia vivido una bruja y habia dejado pegotes de cera en cada esquina de la casa.
Esos primeros días pasaron como una bruma, nos la pasamos acondicionando el lugar junto con mis viejos y, cuando quise darme cuenta de que pasaba, mis viejos ya se estaban subiendo a un auto de regreso a Tres Arroyos y ahi quedamos con Paloma y Maria (pobre Maria).
No voy a extenderme demasiado en lo que fueron los primeros dias, tengo algunos buenos recuerdos, otros malos. La cuestion que finalmente y entre idas y venidas, empece la carrera de Diseño en Comunicacion Visual (DCV) en la facultad de Bellas Artes de la UNLP. Hubo un ingreso sencillo, conoci un par de personas y entre estudios y reniegues rescate algún que otro amigo. Mi vida mientras tanto, seguia en "Stand By".
En algún momento de la carrera, imposible aún hoy saber cuando, me di cuenta que eso no era lo mio. Que en realidad me importaba 3 carajos la historia del diseño, que esa manga de diseñadores fracasados que criticaban todo desde un lugar de soberbia no me caían bien y que la verdad, mi mente no estaba en la carrera, y mucho menos... en mi vida.
Uno de esos días que pasaban en una sucesion de desintereses escuche una vocecita, una vocecita seductora y timida que me llamaba. La noche quería recuperarme, y yo, sin nada mejor que hacer en mi vida, fui rapido para dejarme seducir con su canto de sirena.

lunes, 14 de junio de 2010

feliz dia bloggeros!

si, soy un ladrón, no posteo nada en mas de 3 meses y el unico post que hago es para felicitar a los bloggers...

en fin. Feliz dia a nosotros/as !!!

miércoles, 20 de enero de 2010

The Thing That Should Not Be

Hace años perdí a mi primo, de hecho este blog empieza con el relato de esa misma situación y de como me entere que había sucedido.
Hace años perdí a mi primo y gane dolor, mucho dolor, un dolor tan grande que creo que nunca pude poner en palabras, y aún hoy si lo intentase, no podría.
Hace años, perdí un primo, gane dolor gane un vacío muy grande en mi alma.
Hace años perdí a mi primo y gane mucho odio, odio hacia la vida, odio hacia las personas, odio hacia mi mismo por estar vivo.
Es increíble como el odio se arraiga y toma forma, como ocupa prontamente cada pequeño recoveco que le dejamos tener y lo llena mas rápido de lo que podemos darnos cuenta. Quizás por eso el odio sea tan buen negocio, por que esta en la naturaleza humana, tiene que haber algún gen primigenio, algo tan arraigado en nuestra naturaleza desde el principio de los tiempos que nos dé tanta facilidad para odiar.
O quizás sea únicamente que somos haraganes, que el ser humano como la energía, sigue la ruta de menor resistencia.
Es mucho más fácil odiar que amar, es infinitamente mas fácil enojarse y sentirse indignado por que el otro tiene o hace algo que nosotros no podemos o queremos tener que ponernos contentos por esa persona y desearle lo mejor.
Es tan fácil volvernos esclavos de nuestro odio y que rija cada momento de nuestras vidas, por que odiando no te importa nada, por que el odio empieza por uno mismo y de ahí se expande a todos los aspectos de nuestra vida, devorando cada porción de nuestro ser hasta lograr reemplazarnos por una copia igual pero opuesta, un negativo de quienes éramos que se ve a si mismo a un espejo y no se reconoce.
Hace muchos años perdí a mi primo, y gane un legado de amor y compasión, una enseñanza que recién muchos años después tendría sentido.
El amor es el suelo más fértil de todos, la semilla que se planta en el crece. Yo lamentablemente decidí plantar la semilla del odio, y vaya si creció ese odio, creció rápido y fuerte y saludable, creció tanto que si me paraba y miraba el horizonte, no podía ver donde terminaba mi odio y empezaba el mundo, creció sobre esa tierra fértil del amor hasta taparlo casi por completo.
Y ahí es donde aparece en mi vida nuevamente Tomás. Tangencialmente si se quiere, puesto que en persona ya no lo haría nunca más, pero ahí aparece.
En lo peor de mi odio y cuando la vida y la felicidad me parecían algo cada ves mas ajeno y distante, aparece otra parte de su legado, casi como una disculpa aparece alguien que no hubiese aparecido si no fuese por él. Y en medio de esa armadura de odio que cubría mi alma crea una pequeña fractura. No demasiado grande como para darme cuenta en el momento, pero lo suficiente para que exista la duda, le quita a todo ese odio su pureza y casi sin quererlo, empieza el proceso de cambiarlo y destruirlo, de dejarlo ir.
No culpo a Tomás por el camino que elegí para los años subsiguientes de mi vida, nunca lo hice y jamás lo voy a hacer, yo me encontraba en un camino marcado que indefectiblemente iba a terminar donde terminé, lo único que hizo toda esta situación fue precipitar el desenlace.
Creo que fue mejor de esta manera por que ese odio estaba ahí, y iba a seguir estándolo. Así aprendí a verlo claramente, a reconocerlo y expresarlo, a dejarlo ir.
Hace muchos años perdí a mi primo pero salí ganando, por que gané la opción de elegir. Y hoy, años después escribo esto recordando mi vida con amor, hoy no siento odio por que puedo elegir, por que ya sé a donde lleva el camino fácil, por que sé que el odio no va a ningún lado y yo si quiero ir, quiero vivir mi vida y disfrutarla, quiero ser feliz, quiero ser lo que debería ser. Y no pienso conformarme con menos.

Gracias donde sea que estés.

martes, 19 de enero de 2010

Sitting on the dock of the bay

Creo que las vacaciones son una época compleja del año, se viene el solcito y empezamos a pensar en la playa y en al fin descansar de toda la mierda que vivimos en nuestro día a día laboral (el que te dice que ama su trabajo y que jamás se tiene que fumar altísimos disgustos es un hipócrita, NADIE ama trabajar, solo que algunos lo disimulan mejor que otros).
El gran problema con las vacaciones es que jamás son suficientes, el ser humano es sedentario por crianza (que no por naturaleza, eso te lo hacen creer nomás) y cuando más se acostumbra a estar lagarteando al sol, mejor lo pasa. Así es como al inicio de las vacaciones la idea de no tener una mierda para hacer mas que buscar pelusa en el ombligo y tomar sol nos parece intolerable, para la primer semana de hacer esto, no podemos entender como dedicamos nuestra vida a alguna otra cosa que no sea esto todo el año.
Hay como en todo en la vida, diferentes tipos de personas, están los superados que dicen que se toman vacaciones pero "no las precisan" mientras la línea de la calvicie avanza a pasos agigantados en su cabeza a causa del stress que están teniendo y ya alguno de sus ojos empieza a moverse de manera sospechosa denotando el principio de un quiebre sicótico.
El que vive de vacaciones todo el año y cuando todos están al pedo tomando sol, se pone a trabajar de algo que se caga de calor como un perro y le pagan dos monedas para después justificar que se paso todo el año pelotudeando.
Esta el que tiene 4 hijos y las vacaciones son una tortura estresante peor que el resto del año y ya se ve en mar del plata en un departamento para 2 personas alquilado por quincena todos abarrotados con su mujer sus hijos y la suegra que se le coló de prepo, que cuando le decís "vacaciones" se larga a llorar.
También están los tipos como yo, trabajamos moderadamente, la vida no nos estresa demasiado pero las vacaciones nos gustan, disfrutamos ampliamente el tirarse a tomar sol y quedarse inmóviles cual lagartija, un poco de playa, la joda y los amigos y vivir comiendo esos tan lejanos asados que son moneda común en el pueblo del que venimos.
Obviamente, después de un 2009 bastante movidito y con sus altos y bajos, la señorita vida decidió que ese año había sido demasiado bueno para mi y con el fin de año ya en puerta y viendo que ya no le quedaba tiempo para joderme y arruinarme un poco la vida, aunque sea me iba a joder las vacaciones. Así es como el bendito 22 de diciembre, Rogelio, quien era mi compañero y el antiguo encargado de sistemas de esta oficina, decidió presentar la renuncia, dejándome monumentalmente ensartado y condicionando mis vacaciones a lo que mi jefe dicte que la oficina puede funcionar sin mi presencia.
Después de mucho negociar y muchas vueltas, finalmente mi tiempo de vacaciones se acordó en unos chotos 15 días incluyendo las fiestas y la primera semana de enero, época en la que ABSOLUTAMENTE NADIE estaba de vacaciones. Eso obviamente no evito que me divierta, salga bastante y aproveche para engordar unos 4 kilos en 15 días a fuerza de asado, fernet y cerveza.
El día 11 de enero a las 0:40 comencé mi viaje de regreso a la ciudad de la plata, y mientras me hundía en la butaca del Jetmar que me iba a transportar durante algunas horas los 500km que separan Tres Arroyos de mi actual hogar me entregue al sueño.
Pasadas unas tres horas de viaje me desperté, la gente alrededor mío estaba alterada, el micro detenido y había una atmósfera pesada y hostil. Después de preguntarle a una señora que tenia cara de que le habían asesinado al perrito mientras orinaban en la tumba de sus hijos que era lo que pasaba, me entere que el micro se había roto y que estábamos esperando que vengan otros micros para empezar a traspasarnos a medida que se pueda.
Sabiendo que nada que yo hiciese iba a cambiar la situación o a hacer que el tiempo transcurriera mas rápido, sencillamente busque en el playlist del teléfono algunos lindos temas y me puse cómodo en el asiento a escuchar música mientras observaba la gente y los minutos pasaban. Una hora mas tarde, apenas quedábamos unas 9 personas sobre el micro y un par de señoras que obviamente se sentían algún tipo de privilegiadas de la vida ya estaban haciendo ademanes y refunfuñando más de lo que se adivinaba saludable. En ese momento, el chofer del colectivo subió a decirnos algo.
"...poder arreglar, y el próximo micro a La Plata recién pasa en unas 2 horas, así que los vamos a pasar a uno con destino a Retiro y de ahí la compañía va a enviar una combi a buscarlos para que los traslade a la Plata" llegue a escuchar cuando baje el volumen lo suficiente para dejar que ruidos del exterior entren en mis oídos.
Mientras el buen señor chofer hablaba, las señoras oligarcas quejosas iban cambiando su semblante de interés a indignación y ya para el final de la frase, no se tenían en sí para poner el grito en el cielo, cosa que hicieron casi sin dejarlo terminar al chofer.
Dos filas de asientos mas atrás yo veía toda la escena como si se tratase de una película escuchando al magnifico Otis Redding cantando mientras el chofer era vapuleado sin sentido y tratado para la mierda por estas señoras que son tan importantes y tienen taaantos compromisos en la Plata que si llegaban dos horas tarde la vida se les acababa.
Lo mejor de todo fue cuando intentaron sumarnos a los otros pasajeros al maltrato del pobre chofer que nada tenia que ver con que el micro se rompiese y mirándome fijo una de ellas me dijo "¡esto es inaceptable, vamos a llegar como a las 12 del mediodía a La Plata!". La mire unos dos segundos meditando que respuesta darle, si decirle que era una desubicada, que el pobre chofer no tenia la culpa, seguirle la corriente y reírme con su desubicada actuación o sencillamente no contestarle. En mis oídos sonaba la muy tranquila Sitting on the dock of the bay y no pude evitar sentirme identificado con la letra en ese momento, sentado en un asiento en un micro detenido en el medio de la nada viendo la gente moverse mientras pasaban las horas.
Finalmente la mire fijo y abriendo los ojos con una cara de pelotudo bien ensayada le dije "Yo la verdad que no tengo ningún apuro por volver a la oficina, de hecho esto me queda cómodo, ¿por que no disfruta de las horas extras de vacaciones que le están regalando?".
Creo que la señora esa me dijo algo para intentar contestarme, yo sencillamente subí el volumen de la música y me volví a recostar en el asiento. El chofer no pudo evitarlo y sonrió. La otra mujer importante lo vio y eso termino de completarles la noche, ahora tenían razón para quejarse y encima el chofer se burlaba...

jueves, 31 de diciembre de 2009

Feliz año nuevo

eso mismo que dice el titulo

p.d: como no me gusta empezar el año con historias colgadas les termine medio de improvisado la que venia haciendo, prometo retomarlo el año que viene (el cual esta a 2 horas 30 minutos de llegarme en mi zona horaria).

Everybody's Fool (II)

Este post es una continuación de ESTE POST el cual deberías leer si no lo hiciste puesto que sino no vas a entender un chorongo.


-"¿Los siete grandes?". Pregunte mientras no podía evitar que una ceja se alzara en un movimiento digno de Johnny Bravo mientras no terminaba de decidirme entre sorprenderme o descreer.
-"uhh... veo que tengo que empezar desde el principio. Los siete grandes son los siete grandes géneros musicales, ellos son quienes definen realmente hacia donde ira la música en cada nueva etapa".
-"Pero... ¿por qué siete géneros nomás, si hay muchísimos más, y cuales son? No entiendo, no tiene sentido que sea así".
-“Es que justamente, tiene todo el sentido, la escala musical esta compuesta de 7 notas, do re mi fa sol la si. Entonces digamos que cada uno de estos géneros musicales vendría a ser una de las notas de la escala musical. Y así como las notas pueden ser utilizadas en diferentes escalas y combinaciones generando distintos pero reconocibles patrones, los siete grandes géneros son los que generan el patrón que seguirán los demás, creando así una suerte de escala de pensamiento. A su vez, convengamos que es mucho más fácil ponerse de acuerdo entre siete que entre cuarenta. ¿No?”.
-“Claro, pero como definen que géneros son los llamados siete grandes. No me vas a decir que en África la música es exactamente la misma que acá en Argentina o en China”.
-“La música no deja de ser la misma, siempre lo fue desde que el primer hombre piso este mundo, pero entiendo lo que decís. Los siete grandes son los siete grandes justamente por eso, no son los mismos géneros en cada continente, rara vez son los mismos en cada país. La única regla que comparten todos, es que existen y que cada uno de estos géneros tiene a su vez dos máximos exponentes, algo así como un ying y un yang. En la mayoría de los casos uno de ellos hombre y el otro mujer.”
-“Ahh, ¿por eso siempre hay un rey del… y una reina del…?”
-“Claro, claro. En algunos casos son conocidos y se los llama así abiertamente, en otros no tanto. A su vez, cada generación va dando paso a nuevas figuras. Este recambio generacional o de pensamiento es lo que mantiene la música en constante flujo y movimiento, generando exactamente la misma corriente en el inconciente creativo de las personas.” Continúo con su explicación Humprey.
-“Pero… ¿cuando una banda es el máximo exponente de un genero y no un solista?”. Pregunté tímidamente.
-"Ahh... eso es problema de ellos, una banda así como cualquier otro, puede tener un solo voto y una sola idea, o se logran poner de acuerdo o se separan, fíjate lo que paso con los beatles, guns 'n roses y otras bandas que se separaron en la cúspide de la ola. Es muy difícil que tantas personas logren ponerse de acuerdo en algo, y en este caso las diferencias de opinión no son una opción, así que la presión que sienten, termina muchas veces en una separación. Claro, también están algunos que se vuelven rebeldes, pero generalmente los resultados dejan mucho que desear". Mientras terminaba esta frase movía la cabeza en gesto de negación.
-"¿Rebeldes?" pregunte intrigado.
-"si, vos fijate que te vengo diciendo que la música establece una suerte de camino a seguir, algo así como una guía de pensamiento, por ende, algunas bandas que se niegan a formar parte de este sistema, deciden abrirse. Si tienen muchos seguidores, tienen mucho poder, pero claro, al estar por fuera de la corriente de pensamiento general, sus seguidores también se van alejando, y su pensamiento, poco a poco se va estancando y volviendo cada vez mas distanciados del resto de la gente"
-"ehh.. no entiendo, es como que ... no, no entiendo."
-"hmmm pensá en un rolinga, ahí tenés un ejemplo claro, los rolling hace años se rebelaron, al tener tantos seguidores, tienen un gran poder, pero fíjate como sus seguidores año a año se van quedando igual"
"¿O sea que vos me decís que el problema que todos los rolingas tenían en la cabeza (cosa que siempre me pregunte) en realidad es inherente a la música que escuchan y no a ellos mismos?" dije asombrado.
"Claro, es que de eso se trata esto, la música tiene que ser generadora y guía, nos sirve para enfocar nuestro pensamiento y nuestras ideas, de hecho, si vos te das cuenta, cuando una persona se estanca musicalmente, en casi la totalidad de los casos, también estanca su progreso personal. Hay que ir evolucionando y así también tienen que hacerlo nuestros gustos, la música como todo en este universo, tiene que ir mejorando y cambiando y adaptándose a las épocas y no al revés."
Cuando termino la frase, justo apareció mi jefe por la escalera, me levante de la silla para saludarlo y avisarle que un señor lo estaba esperando pero al darme vuelta para decirle quien, Humprey ya no estaba.

Creo que era un loco más de los tantos que uno se cruza en esta vida, pero la historia tan pintoresca me pareció digna de ser contada, ustedes juzguen si es o no un loco, yo mi opinión, en este caso, me la reservo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Everybody's Fool

"Me quieren matar por que sé la verdadera razón detrás de la muerte de Michael Jackson". Dijo y automáticamente lo descarté como un loco más de los tantos que veía desfilar por la oficina y solo por cortesía decidí preguntarle si tenía alguna manera de demostrarlo.
"¡Sí!" Fue su respuesta y empezó uno de los relatos más increíblemente posibles que iba a escuchar en mi vida.
Antes de empezar el relato, permítanme hacer un paréntesis gigante y como quien dice, empezar desde el principio.
Yo trabajo como tantas otras personas en la hermosa ciudad de la plata en una oficina del estado. Atendemos a mucha gente y muchos casos de mierda, vemos desfilar la miseria humana de a montones y otros tantos miserables seres humanos (que no es lo mismo), rara vez me toca estar con alguno de ellos puesto que mi área es sistemas, así que a menos que pase algo extraordinario o que a mi realmente me interese, no me entero ni de la mitad de las cosas que pasan acá. Recientemente nos mudamos de edificio, y por esas cosas de la vida, termine teniendo una oficina en el primer piso, justo entre las oficinas de los dos jefes.
Estaba yendo al primer piso a buscar agua para tomar unos mates cuando vi sentado afuera de la oficina del jefe al personaje este, gabardina y sombrero a la Humprey Bogart con 26º de calor. Me arrime y después de preguntarle por que asunto había venido, la charla siguió más o menos como les voy a contar.
Después de decir ese sí, sus ojos se iluminaron, una luz que no logre identificar si era de la locura más galopante o el fanatismo y la convicción total. Solo podía estar seguro que ese sí era certero, al menos en la cabeza de este sujeto.
“A Michael Jackson lo mataron por que quería transformarse en el nuevo espíritu del rock and roll, y estaba cerca de lograrlo” continuo Humprey (disculpen si le digo así, pero les juro que lo vi y pensé en él).
“Ya se que suena delirante, pero dejame hablar, dejame explicarte…” dijo y me contó esta historia que ustedes van a leer.
“El rock siempre esta representado por el espíritu de una persona o banda, algo así como el símbolo de una época. El actual avatar del rock esta cerca de morirse, y Michael quería tomar su lugar.
El “rey del rock” era Elvis Presley, Michael se compro su casa. The Beatles están considerados como la mejor banda de rock de la historia, Michael era dueño de sus derechos. MJ era negro, pero el rock, te guste o no, es música de blancos así que MJ tuvo que hacerse blanco.”
“¡Peroooo… Michael Jackson es el rey del pop!” dije mirándolo con cara de vos estas mal del marote mientras yo mismo me sorprendía de haberme tomado todo este delirio en serio.
“Claro, claro, por eso era que sabia que la hora de pasar la antorcha estaba cerca...” siguió Humprey en su historia.
“Mira, la música es uno de los elementos básicos de las artes. Así como la pintura o la escultura, la música es una de las mayores fuerzas de inspiración y creación del universo, y como tal, domina hacia donde se enfocara el poder creativo de la humanidad. Claro, pensándola de esta manera, sería ilógico que una fuerza de tal magnitud e importancia sea dominada por el puro azar. ¿Me seguís?” en este momento acalorado y con los ojos todavía mas brillantes que antes, se quito el sombrero y en un rápido ademán saco un pañuelo del bolsillo de la gabardina que se paso por la frente.
“Aha, ¿y entonces?” dije yo, aprovechando la pausa y dándole el pie para continuar con su historia.
“Bueno, ahí es donde entran en juego los Siete Grandes” dijo mirándome como si me hablase de algo que sería imposible no conocer.

(Continuara).

sábado, 21 de noviembre de 2009

That'll Be The Day

Hay momentos en nuestras vidas que tienen valor, también hay momentos que son totalmente irrelevantes. Creo que ninguno de los dos es un problema en si mismo, al menos no en si mismos, el problema es cuando por no saber reconocerlos, mezclamos momentos y los pasamos al otro bando.
Claro, también como los hay de uno y de otro, hay momentos que no son inclasificables. Ganarte los doce millones de pesos que hay en el quini 6, es un momento importante en tu vida.
Cortarte las uñas de los dedos no.
Pasarte tres horas sentado en living de tu casa, pensando en que números jugar para ganarla, no se sabe.
Elegir en que vas a gastar los ocho millones setecientos cuarenta y dos mil novecientos ochenta y siete pesos con cuarenta y ocho centavos ($8.742.987,48) que te toca cobrar... no se sabe.
En el medio de ese momento que no se sabe que es, se me ocurrió que tenia que hacer un post, hasta podría poner una encuesta. ¿Por que no un premio en efectivo?
Me preguntaba cuanta gente nueva entraría a mi blog una vez que en la tele alguno se avive que existía. ¿Me iban a robar la historia? ¿Alguien iba a entender realmente el mensaje que quería transmitir con este espacio?
Demasiadas preguntas y demasiados momentos no sé. ¿Siguen existiendo los momentos no sé cuando se es millonario?
Mejor que empiece a encontrar respuestas… y rápido.























Este post fue un ensayo que tenía guardado en el borrador. Era un lindo sueño, pero ¿quien les dice? De última mejor que ganarte 12 millones de pesos no te encuentre sin palabras en la boca ¿no?.