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martes, 19 de enero de 2010

Sitting on the dock of the bay

Creo que las vacaciones son una época compleja del año, se viene el solcito y empezamos a pensar en la playa y en al fin descansar de toda la mierda que vivimos en nuestro día a día laboral (el que te dice que ama su trabajo y que jamás se tiene que fumar altísimos disgustos es un hipócrita, NADIE ama trabajar, solo que algunos lo disimulan mejor que otros).
El gran problema con las vacaciones es que jamás son suficientes, el ser humano es sedentario por crianza (que no por naturaleza, eso te lo hacen creer nomás) y cuando más se acostumbra a estar lagarteando al sol, mejor lo pasa. Así es como al inicio de las vacaciones la idea de no tener una mierda para hacer mas que buscar pelusa en el ombligo y tomar sol nos parece intolerable, para la primer semana de hacer esto, no podemos entender como dedicamos nuestra vida a alguna otra cosa que no sea esto todo el año.
Hay como en todo en la vida, diferentes tipos de personas, están los superados que dicen que se toman vacaciones pero "no las precisan" mientras la línea de la calvicie avanza a pasos agigantados en su cabeza a causa del stress que están teniendo y ya alguno de sus ojos empieza a moverse de manera sospechosa denotando el principio de un quiebre sicótico.
El que vive de vacaciones todo el año y cuando todos están al pedo tomando sol, se pone a trabajar de algo que se caga de calor como un perro y le pagan dos monedas para después justificar que se paso todo el año pelotudeando.
Esta el que tiene 4 hijos y las vacaciones son una tortura estresante peor que el resto del año y ya se ve en mar del plata en un departamento para 2 personas alquilado por quincena todos abarrotados con su mujer sus hijos y la suegra que se le coló de prepo, que cuando le decís "vacaciones" se larga a llorar.
También están los tipos como yo, trabajamos moderadamente, la vida no nos estresa demasiado pero las vacaciones nos gustan, disfrutamos ampliamente el tirarse a tomar sol y quedarse inmóviles cual lagartija, un poco de playa, la joda y los amigos y vivir comiendo esos tan lejanos asados que son moneda común en el pueblo del que venimos.
Obviamente, después de un 2009 bastante movidito y con sus altos y bajos, la señorita vida decidió que ese año había sido demasiado bueno para mi y con el fin de año ya en puerta y viendo que ya no le quedaba tiempo para joderme y arruinarme un poco la vida, aunque sea me iba a joder las vacaciones. Así es como el bendito 22 de diciembre, Rogelio, quien era mi compañero y el antiguo encargado de sistemas de esta oficina, decidió presentar la renuncia, dejándome monumentalmente ensartado y condicionando mis vacaciones a lo que mi jefe dicte que la oficina puede funcionar sin mi presencia.
Después de mucho negociar y muchas vueltas, finalmente mi tiempo de vacaciones se acordó en unos chotos 15 días incluyendo las fiestas y la primera semana de enero, época en la que ABSOLUTAMENTE NADIE estaba de vacaciones. Eso obviamente no evito que me divierta, salga bastante y aproveche para engordar unos 4 kilos en 15 días a fuerza de asado, fernet y cerveza.
El día 11 de enero a las 0:40 comencé mi viaje de regreso a la ciudad de la plata, y mientras me hundía en la butaca del Jetmar que me iba a transportar durante algunas horas los 500km que separan Tres Arroyos de mi actual hogar me entregue al sueño.
Pasadas unas tres horas de viaje me desperté, la gente alrededor mío estaba alterada, el micro detenido y había una atmósfera pesada y hostil. Después de preguntarle a una señora que tenia cara de que le habían asesinado al perrito mientras orinaban en la tumba de sus hijos que era lo que pasaba, me entere que el micro se había roto y que estábamos esperando que vengan otros micros para empezar a traspasarnos a medida que se pueda.
Sabiendo que nada que yo hiciese iba a cambiar la situación o a hacer que el tiempo transcurriera mas rápido, sencillamente busque en el playlist del teléfono algunos lindos temas y me puse cómodo en el asiento a escuchar música mientras observaba la gente y los minutos pasaban. Una hora mas tarde, apenas quedábamos unas 9 personas sobre el micro y un par de señoras que obviamente se sentían algún tipo de privilegiadas de la vida ya estaban haciendo ademanes y refunfuñando más de lo que se adivinaba saludable. En ese momento, el chofer del colectivo subió a decirnos algo.
"...poder arreglar, y el próximo micro a La Plata recién pasa en unas 2 horas, así que los vamos a pasar a uno con destino a Retiro y de ahí la compañía va a enviar una combi a buscarlos para que los traslade a la Plata" llegue a escuchar cuando baje el volumen lo suficiente para dejar que ruidos del exterior entren en mis oídos.
Mientras el buen señor chofer hablaba, las señoras oligarcas quejosas iban cambiando su semblante de interés a indignación y ya para el final de la frase, no se tenían en sí para poner el grito en el cielo, cosa que hicieron casi sin dejarlo terminar al chofer.
Dos filas de asientos mas atrás yo veía toda la escena como si se tratase de una película escuchando al magnifico Otis Redding cantando mientras el chofer era vapuleado sin sentido y tratado para la mierda por estas señoras que son tan importantes y tienen taaantos compromisos en la Plata que si llegaban dos horas tarde la vida se les acababa.
Lo mejor de todo fue cuando intentaron sumarnos a los otros pasajeros al maltrato del pobre chofer que nada tenia que ver con que el micro se rompiese y mirándome fijo una de ellas me dijo "¡esto es inaceptable, vamos a llegar como a las 12 del mediodía a La Plata!". La mire unos dos segundos meditando que respuesta darle, si decirle que era una desubicada, que el pobre chofer no tenia la culpa, seguirle la corriente y reírme con su desubicada actuación o sencillamente no contestarle. En mis oídos sonaba la muy tranquila Sitting on the dock of the bay y no pude evitar sentirme identificado con la letra en ese momento, sentado en un asiento en un micro detenido en el medio de la nada viendo la gente moverse mientras pasaban las horas.
Finalmente la mire fijo y abriendo los ojos con una cara de pelotudo bien ensayada le dije "Yo la verdad que no tengo ningún apuro por volver a la oficina, de hecho esto me queda cómodo, ¿por que no disfruta de las horas extras de vacaciones que le están regalando?".
Creo que la señora esa me dijo algo para intentar contestarme, yo sencillamente subí el volumen de la música y me volví a recostar en el asiento. El chofer no pudo evitarlo y sonrió. La otra mujer importante lo vio y eso termino de completarles la noche, ahora tenían razón para quejarse y encima el chofer se burlaba...

lunes, 16 de noviembre de 2009

Smooth Criminal

Que soy pedante y arrogante y a veces insensible es algo que escuche muchas veces, y tengo que realmente darles la razón a las personas que me lo han dicho en incontables ocasiones, que soy bocón e irritante también. Pero no soy un mal tipo, y creo que como en todo en la vida, la gente aprende a negociar y ceder. Y al final del día debo de tener otras tantas cosas buenas que la gente no me dice tan seguido, sino, creo que estaría mas solo que Adán en el día de la madre.
Hace un par de meses atrás, parecía que decirme "hijo de puta" estaba de moda, sinceramente por alguna extraña conjunción de las estrellas o por alguna razón que se escapa totalmente a mi entendimiento era como que todas las mujeres, sin importar la situación me decían que era un hijo de puta.
En la intimidad entre las sabanas, en el medio de una discusión acalorada, tomando unos mates o charlando de la vida, el único punto en común era que eventualmente iba a escuchar que me digan "vos sos un hijo de puta!".
Claro, había maneras de decirlo, no era lo mismo el insulto con los ojos condenatorios que el amable "sos un hijo de puta!" que me tiraban mis amigas entre charlas de mate. Pero la ineludible realidad era que en medio de todo eso la puteada iba a aparecer.
En medio de todo ese despelote que era mi vida, se da una situación bastante particular con una "amiga con privilegio" si queremos decirle.
Era el cumpleaños de esta amiga a la que llamaremos... Lucrecia Borgia a fin de darle identidad y ayudar a la narrativa.
La cuestión es que era el cumpleaños de la señorita Borgia, y yo como buen tercero en discordia, ni me doy por aludido. Decido a fin de cuentas que la relación que tenemos es puramente sexual y que para algo ella tiene un noviecito que es quien bebería encargarse de cumplir sus caprichos, festejarle el feliz cumpleaños y hacerle regalos algo mas complejos que invitarla a tomar una birra. Por ende, lo único que decido hacer con motivo de su cumpleaños es mandarle un sencillo SMS que dice "feliz cumpleaños". Una semana después al cruzarme por MSN me caga a puteadas, el infaltable "vos sos un hijo de puta" y me reclama por que no le dije nada para su cumple. Tenemos un muy poco amistoso intercambio de opiniones, me dice "hijo de puta" un par de veces mas y ya enojado la mando a la mierda. Agarro mi celular y le cambio el ringtone para acordarme de este hecho.
Esa misma noche, me peleo con una amiga suya por que fui un y cito "hijo de puta" con ella. Me dice que a la gente no se la trata así y empieza un sermón que yo sé va a durar demasiado, pasados 15 minutos me lleno la paciencia y le pido amablemente que se retire de mi casa, que vuelva cuando tenga un cerebro. Nuevamente escucho "hijo de puta" y varias cosas más que sencillamente no dan para repetirlas en el blog por respeto a los lectores.
Esa misma noche le cuento a mi amiga Paulita la situación algo traumado. Ella les da la razón a estas dos chicas y yo durante unos 40 segundos pienso que por ahí ellas tienen razón. Finalmente descarto el pensamiento, Lucrecia Borgia esta loca, su amiga esta mas loca que yo y Paulita es demasiado buena a veces para su propio bien, yo tengo razón y no ellas.
Pasan un par de semanas y la situación queda ahí. Un jueves a la noche, estoy tomando una cerveza en casa mientras juego a la play y de repente empieza a sonar el celular, antes de mirar el identificador escucho el ringtone "Smooth Criminal" de Michael Jackson.
Dudo un segundo y atiendo, del otro lado del teléfono la voz de Lucrecia Borgia me dice "¿en que andas?".
Sonrió, y pienso que seré un hijo de puta, pero esta vez, yo tenía razón.

viernes, 25 de septiembre de 2009

(I Can't Get No) Satisfaction

Venia esquivando el bulto como quien dice y a pesar de tener mil ideas de post, no tenia ganas de escribirlos, principalmente por que eran casi en su totalidad bajones y no tengo ganas de estar bajoneado. Finalmente leyendo una de las clásicas pelotudeces de relleno que ponemos siempre los bloggers el el blog de Diego tuve la genial idea de robarle una idea :D.
Hoy voy a tirar una pequeña perlita de conocimiento sobre las mujeres y los hombres, puntualmente voy a dedicar algunas líneas a intentar explicar desde el punto de vista de un hombre, por que tanto hombres como mujeres, están totalmente del orto.

Decir que desde el punto de vista de los hombres, las mujeres están todas locas, es como mínimo una obviedad, nosotros no las entendemos a ellas y ellas no nos entienden a nosotros. Las mujeres son de Venus, los hombres de Marte, es así, así será y así fue desde que el mundo es mundo. Tenemos ya a esta altura despelotes varios como los hombres que son mujeres, las mujeres que son hombres, las personas que se paran en el medio y no se sabe ni que son. Así, lograr un consenso para intentar empezar a hacer una "homogenización" de las opiniones, se torna cuando menos una tarea comparable con pintar la muralla china con un cepillo de dientes. El problema mas grande es en la comunicación... los hombres amamos decir que las mujeres son complicadas, pero los hombres también lo somos, vamos a unos pequeños ejemplos.

el hombre piensa: "¡que linda le queda esa remera!"
el hombre dice: "Que linda te queda esa remera"
la mujer piensa: "Me esta diciendo que la remera me queda linda por que seguro me queda fea, o peor, estoy gorda, si mira, esta remera me hace una vaca, claro, además este nunca me dice nada, ¿por que ahora se le ocurrió decirme algo de la remera?¿Sabrá que me la regalo mi ex?. Pero por que me anda piropeando, este alguna se mando, si seguro... (y así al infinito)"
Como resultante, la mujer dice "¡HIJO DE PUTAAA!!!"

la mujer piensa: "¡que linda le queda esa camisa!"
la mujer dice: "que linda te queda esa camisa"
el hombre piensa: "¿en serio le gusto la camisa? o me lo dirá de compromiso, seguro que estoy gordo, y piensa que esta camisa lo disimula, además mira, como no se va a dar cuenta que no me combina con los zapatos, si ellas siempre miran todo, no, además las mujeres están locas y no las entendemos, entonces ella me dice que la camisa me queda linda pero seguro esta pensando otra cosa, mírala... ahí, se mordió el labio, seguro que es rabia, ¿sabrá que esta camisa le encantaba a mi ex?.. (y así al infinito).
el hombre dice "gracias mi amor" mientras piensa "puta madre, ¿y ahora que mierda hice para que esta se enoje conmigo?".

De la misma manera ocurre que si un hombre es sencillo y decidido, se busca la mujer mas enroscada y vueltera que pueda. Si la mujer es sencilla, el hombre es vueltero. Si el hombre es fiel, la mujer es pirata, si la mujer es fiel, el hombre es pirata.
Admitámoslo gente, estamos locos por intentar entendernos, e intentamos entendernos por que estamos locos. Pero que linda es la vida y que linda es la eterna pelea por entendernos ¿no?.