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martes, 15 de septiembre de 2009

Tainted Love

El tiempo paso y un roto fue para un descocido... nos pasábamos las tardes llorando o charlando o recordando y las noches de joda en joda.
Una noche, justo ahí, cuatro casas pasando la mía. Me senté con la señorita X.
Podríamos haber intentado ser felices, aunque sea caminábamos derecho. Pero éramos juguetes rotos y la vida era demasiado compleja para intentar ser adultos.
Sin embargo hicimos lo que mejor nos salio, contra viento y marea nos manteníamos, nos escapábamos, robábamos cada momento que podíamos para nosotros. Al principio era en secreto, nadie podía saber que estábamos juntos por que jamás lo iban a entender. Después, de a poco, la gente fue sabiendo, dándose cuenta y cada vez lo nuestro era más abierto y conocido.
Para el final del primer año juntos, ya sabían casi todos nuestros amigos, mis hermanas y su madre ya me detestaba. Me había peleado con Ariel por esta razón y varias personas murmuraban pavadas cuando nos veían juntos, algunas de esas personas ni idea tenia de quienes carajo eran.
Mi relación con la señorita X me trajo más de un disgusto y de una pelea, pero finalmente, lo que habría de terminar con todo fue lo mismo que termino con todas mis relaciones anteriores y posteriores. Mi propia manera de mierda de tratar a las personas.
Muy acertadamente me dijo mi viejo "el que se quema con leche ve una vaca y llora" después de la muerte de Tomás. Y eso es justamente lo que me paso con la señorita X, ella, pobre niña estaba perdidamente enamorada de mi, yo, pobre pelotudo, estaba profundamente aterrado de reconocer que me había enamorado.
Casi a los 2 años de relación y en la ciudad de Mar del Plata, a 400km del lugar donde empezó, nuestra relación llegó a su fin.
Claro, poco sabia yo en ese momento que la señorita X tenía tanta paciencia...
Pero bueno, esa es una historia para otro post.

sábado, 29 de agosto de 2009

Tocame el windows!

En mi vida las computadoras ocupan un espacio importante, creo que como a mucha gente, internet me cambio la vida... pero va un poco mas alla, yo soy de la primer generacion que se crio sin internet... pero que la conocio de grande. Un chico de 10 años hoy, tiene internet como un hecho,¡Mi sobrino tiene internet como un hecho!. Pero yo la conoci mas o menos a mis 18 años.
Eso significa que yo tuve una infancia sin facebooks, ni msns ni jugar a los jueguitos de los dibujos que me gustan por la pagina de cartoon network. Ya usar una computadora era algo que no era de todo el mundo. Hoy un chico de 5 años ya sabe usar una pc.
Cuando yo era chico, leia libros... ahora que soy grande y podria leer lo que se me ocurra por que tengo acceso a la libreria mas grande del planeta (Internet), me la paso pelotudeando en facebook y sus jueguitos.
Antes, cuando querias saber algo, o conseguias alguien que de pedo sepa sobre eso o tenias que internarte a revisar libros para averiguar como carajo era algo. El mundo en general era más místico y no sabiamos como funcionaba casi nada de lo que nos rodea. Hoy seria preguntarle a google y tener una respuesta en menos de 1 minuto. Y sin embargo el 90% de la gente, sigue igual de ignorante.
Ademas de todo lo anterior, las relaciones con las personas cambiaron, antes tenias que averiguar a donde estaba una persona o como hacia su vida si querias conocerla mejor o tratar de empezar una relacion, hoy en dia, sencillamnete conseguis el mail y te pones a charlar. Antes si querias ver a alguien era caminarte las cuadras o viajar los kilometros que te separaban de esa persona. Ahora le decis, pone la webcam o le preguntas por el facebook o el flog (lo ultimo si sos joven, yo que soy un viejo choto, para eso ya estoy out).
En medio de sentirme un viejo choto soberanamnete y pensar toda esta sarta de pelotudeces estaba cuando me puse a pensar en mi amiga La Boluda®.
Tengo muchos amigos de la red, gente que nunca vi en mi vida en persona o que los vi demasiadas pocas veces, que sin embargo nos encontramos en algun punto y se podria decir que eso hace que sigamos en contacto. Pero Wada (La Boluda®) es diferente, con ella como con el resto me vi muy poquito, nos conocemos hace más de dos años y nos hemos visto dos veces unicamente (no creo que hallamos compartido 1/2 día de nuestras vidas en persona), sin embargo, creo que comparti mas horas de mi vida con ella que con el 90% de las personas que veo a menudo. Cada vez que coincidimos conectados, nos tomamos aunque sea 10 minutos de nuestras vidas para charlar cosas irrelevantes y chusmear un poquito. Ella se entero de cuando estuve mal, de cuando estuve bien, de cada cambio que se fue dando en mi vida. Más de una vez se rio conmigo o nos pusimos tristes juntos. Me aconsejo cuando lo precise y yo intente hacer lo mismo con ella. En fin, lo que hacen dos amigos.
Lo raro de todo esto es que Wada no es en mi mente una persona de carne y hueso, es mi amiga de la internet.
Si pienso en mis amigos de la infancia y adolescencia, los recuerdo en mil situaciones distintas. Si pienso en ella, es en su fotito de msn.
¿Tanto cambio la vida en tan poco tiempo para que yo sienta que esto es raro?

lunes, 24 de agosto de 2009

Songs my mother taught me (II)

(continua del post anterior)
La vida(inserte simbolo de copyright aquí), hizo que yo termine estando con la Señorita X y a Ariel esto no le cayo en buena gracia, asi que un par de años despues, asi que tan pronto como apareci en su vida, era expulsado de la misma. Me fui como de muchos lugares, chiflando bajito y con un pequeño agujerito en el corazón (pero con la cabeza en alto).
La tercer persona que podria considerar mi Madre (que no sea mi madre) era a la mamá de Lautaro (MI AMIGO), debo decir que no teniamos una relacion super fluida ni tampoco las charlas tan profundas, pero era tal el cariño que habia por ella y por su hijo, que nunca en mi vida, tuve la duda de que si precisase una madre, ella no hubiese tenido problema en serlo.
Era la madre de mi mejor amigo, y imaginense si tendre anecdotas que pueda contar que la incluyan... pero tengo que elegir una.
Era un verano hace varios años, entre todas las cosas decido irme con Lauta una semanita a la quinta de su abuela en Reta (uno de los balnearios mas hermosos de la provincia, si tienen oportunidad no dejen de visitarlo). En fin, nuestra semanita era dormir todo el día, salir bajado el sol y volver los 5 o 6 kms que separaban la quinta de el centro haciendo zig zag despues de habernos tomado la vida en el bar de turno. Iriamos por el 4to o 5to día de esta rutina cuando entro su madre enfurecida (y con la más justa de las razones)dispuesta a levantarnos en peso. Los siguientes 30 minutos fueron nosotros 2 con la cabeza agachada recibiendo el sermón de nuestras vidas mientras la madre nos reclamaba el no haber colaborado con absolutamente nada en la casa desde que estabamos ahí.
Cuando finalmente terminó de retarnos y nosotros cayendosenos la cara de verguenza puesto que tenia razón en todo lo que nos habia dicho, entro su propia madre al cuarto y en vos muy bajita nos dijo:
- "Dejen eso, esto es trabajo de mujer, vayan a divertirse uds por ahi". Mientras nos miraba con cara de pilla.
Salimos del cuarto con una sonrisa y casi tentados mientras por primera vez nos saludaba el sol del mediodia de verano cuando abrimos la puerta.
Tengo mil lecciones de su parte, pero algo que siempre me sorprendio fue la historia de como llego a Tres Arroyos con sus 3 hijos a cuestas escapandose de un marido con el que no era feliz(y hoy que lo pienso bien, creo que nunca lo charle con ella ni tengo conocimiento de primera mano de todo esto sino ideas que fueron tomando forma por distintas charlas con distintas personas).
Un día iba en la moto con su hijo Kevin y un pelotudo les cerro el paso, lo que inicialmente parecia un accidente desafortunado sin más complicaciones que algunos huesos rotos que con el tiempo iban a sanar termino transformandose en un la razón de su muerte. Recibí la noticia en la oficina de parte de la hermana de la novia de Lautaro, llame a mi jefe y le dije que me iba a tres arroyos ese mismo día, que no sabia cuando volvia, debo haber sonado convencido por que no dijo nada más que "tomate el tiempo que precises". Quizas no este más con nosotros, pero yo siempre pienso en ella y la veo, ahi en su cocina con sus dos perras horrendas (les juro que los que hayan conocido a Chula y Lola saben que es asi) y la risa siempre preparada para alegrar una tarde entre mate y mate.
La cuarta persona que seria mi madre es... mi madre (si, la que me pario o al menos eso creo). La verdad que podria hacer un blog solo para hablar de ella y creo que no me alcanzaria, asi que sencillamente voy a intentar resumirlo mas o menos. Hay algun tipo de gen en mi familia, del lado Sanchez supongo que podria llamarlo un gen "crash and burn", somos acelerados, atropellados y nerviosos, queremos las cosas para antes de ayer y no soportamos que no sean hechas ni al ritmo ni a la manera que se nos ocurre es la correcta. Pero no asi mi señora madre, ella tiene algun tipo de gen petrazzini que hace que tenga toda la paciencia del mundo y haga las cosas muuuy despacio (para exasperacion de mi viejo y mia, ambos leoninos atropellados). Asi es que mi madre, una persona con la paciencia y el ritmo de un monje tibetano de 90 años, se encontro conviviendo y criando una manada de niños-pesadilla mas parecidos a una manada de monos hiperkineticos con sobredosis de cafeina que a una familia. Tan mal creo que no lo ha hecho, ahora el como lo logro, es algo que ampliamente me supera cada vez que me lo pregunto.

sábado, 8 de agosto de 2009

Friends will be friends (II)

-"Si, te puedo convidar un cigarrillo, pero solo como los convidaba Colón". Le dije con un intento de sonrisa borracha en la cara.
-"Como sea...¿me convidas un pucho si o no?". Fue la respuesta que recibi del otro lado.
-"OK, como los convidaba Colón... Sin filtro!". Dije mientras con una sonrisa arrancaba el filtro del cigarrillo y se lo extendia.
En ese momento se hizo uno de esos silencios extraños, el cuadro era bastante raro, ahi estaba esa mole de 1,80 y 90 kilos y yo, sentado sobre un auto haciendome el loco...
Lautaro se quedo quieto un segundo, me miro fijamente y movio la mano hacia mi. Creo que si la vida fuese una pelicula berreta ese era el momento en el cual se harian varios close ups mientras que se escuchaba un CHAN CHAN CHAN mientras la camara cambiaba de toma entre distintos primeros planos.
La sorpresa fue grande tanto para mi como para los que habian visto la escena... el tipo me apoyo la mano en el hombro, me miro y me dijo "me cagaste... me caes bien!" y empezo a reirse muy fuerte.
A partir de ese día y por el resto del verano, cada vez que iba a reta lo buscaba y terminabamos indefectiblemente borrachoas comiendo facturas en la playa a las 8 am con todo el grupo de gente de ahi para luego emprender la zigzageante vuelta diurna al campamento.
Esta anecdota es particularme rara para mi, de hecho siempre ha sido un recuerdo muy grato y es con bastante miedo que la cuento acá (de hecho se habran dado cuenta que tarde mucho en hacer el segundo post), no es por miedo a que alguien se ofenda ni nada de esas pelotudeces, sino que en este momento no estoy seguro de que sea tan asi como me acuerdo, y en parte seria triste que Lautaro la lea y me diga "no es así bro!"...
La memoria es algo feo y la mayoria de las veces totalmente impreciso, pero los recuerdos por mas imperfectos que sean los queremos...
(como nuestros amigos nos quieren a nosotros ¿no?).

sábado, 25 de julio de 2009

Friends will be Friends (I)

Tiempo atras, hace muchos años, antes que mis hermanas sean grandes y fashion y quisiesen tener algun lugar donde salir, con mi familia veraneabamos en el campamento.
El campamento, a pesar de sonar tan soso, es realmente un lugar hermoso. Una tia-abuela de mi viejo (creo que era) tuvo hace muchos años la idea de tener un campo que linde con la playa y transformar esto en una "colonia de vacaciones familiar", asi fue como con los años, las distintas "ramas" de la familia fueron haciendo casas y poniendo casillas, se hizo un comedor enorme, duchas para varias personas y hasta se instalaron unas hermosas calderas (que segun mi hermano era lo que usabamos para reemplazar la tele por que me encantaba prenderlas y pasarme horas mirando el fuego).
El campamento era muy hermoso, tenias una playa practicamente privada puesto que el balneario mas cercano era Reta a 7km por playa y las diversiones eran mas bien de la naturaleza que por medios tecnologicos.
En fin, salir de joda en el campamento significaba irse a Reta, es decir, salir caminando 7km por la playa de noche (nunca era un problema el ir, la cuestion era la vuelta en zig zag con unas copas de mas y ir chocandose o la linea de medanos o el mar para darse cuenta que nos habiamos pasado), una de esas tantas noches me tocaria conocer a quien hoy en día es mi mejor amigo, Lautaro.
En Reta no habia tantos lugares para salir ni tanta noche, a pesar de ser un pueblo costero y un balneario con un afluente turistico bastante importante, la idea de la mayoria de los que van no es una noche alocada ni nada que se le parezca, mas bien es escapar de la locura de lugares como buenos aires e ir a un lugar que es casi un campo en el medio de la nada.
Claro que todo esto que enumere antes no evita que haya un par de confiterias y un boliche. Recordemos que en esta epoca era el 1 a 1, tiempo mentiroso pero barato, donde con 20$ era posible salir una noche entera y no solo eso sino tambien emborracharse y tener un vuelto para el remisse a casa.
En fin, una de estas tantas salidas, siendo mas o menos las 2 de la mañana y con la cerveza numero 15 en nuestro sistema decidimos irnos para el boliche, obviamente no se aguantaba demasiado, entre el calor y el pedo que teniamos, era pasar 1 hora adentro y salir repetidamente a tomar aire y fumar un pucho mientras ventilabamos la borrachera. Fue en una de estas salidas que se me acerco un tipo grandote, medio gordito y de pelo largo a pedirme un cigarrillo.
Acá hago un parate para repetir que estaba borracho, puesto q nunca fui grande ni demasiado loco, lo que motivo mi respuesta siguiente, aún hoy en dia no le encuentro otra respuesta que el exceso de alcohol...

lunes, 8 de junio de 2009

Oh, Jesus he loves me (and he knows im right)!

Cuando suceden cosas como las que nos pasaron a nosotros (y acá digo nosotros por que hablo de mi generación, de mi gente, de lo que nos tocó vivir). La gente mayor casi uniformemente te da alguna respuesta pelotuda relacionada con la religión, te invocan a cuanto santo ande dando vueltas, a dios y obviamente a Jesús (sea el niño, el de 33 que se muere en la cruz o a Don Jesús el almacenero de la vuelta). Yo debo decir que algo le debo a Jesús, nunca voy a saber si fue la esperanza, el mensaje o el sencillo hecho de ayudar, pero algo le debo...

Habían pasado algunos días de el entierro de Tomy, el recuerdo estaba vivo y dolía en el corazón y la mente de todos, el clima era depresivo a más no poder y en el medio de esa atmosfera de mierda fue que llego Ariel a mi casa. Ariel estaba casi eufórico, no me dio tiempo ni a saludarlo que me dijo que tenía que ir con él, que lo siga que tenia algo para mostrarme. Salimos caminando de casa, pucho en mano y charla va, charla viene, en todo el camino no quiso decirme que era lo que tenia que ver ni a donde íbamos, a mi, sinceramente, no me importaba en lo más mínimo, solo quería caminar y olvidarme de todo por un rato.
Llegamos algún tiempo después a la casa de su hermana que hacia poco se había mudado con el novio. Cuando llegamos, saludamos y sin más preámbulo me llevaron al living, ahí, justo en el centro de una mesita, estaba posicionado muy prolijamente un tablero ouija improvisado, con una copa de cristal en el medio.
Nos sentamos a la mesa y luego de seguir un ritual , empezó la ronda de preguntas. Luego de las primeras tres o cuatro preguntas y viendo que la copa apenas atinaba a moverse, Yanina(La hermana de Ariel) llamó a su novio, cuando Jesús (que así se llamaba el novio) se sentó a la mesa, la copa empezó a prácticamente volar de un lado al otro, iba de una letra a la otra de manera frenética. Aún hoy no sé realmente que pasó, pero solo puedo decirles que empezamos el “juego” con mucha desconfianza, y con el correr de las preguntas y a medida que recibíamos respuestas a preguntas que solo nosotros podíamos saber, esa desconfianza se fue transformando en una tenue esperanza.
Después de un rato, Jesús dijo q estaba muy cansado y que no podía seguir. El juego se termino y nosotros no sabíamos que creer, entre la incredulidad y el asombro salimos afuera a fumar un pucho, una sola cosa tengo por seguro de esa tarde. Quizás la copa la movía alguien, quizás las respuestas que yo creía imposibles podían saberlas, pero lo único que tenia seguro mientras fumaba ese cigarrillo y miraba el cielo era que ese hueco grande que me había quedado en el pecho, por un rato se sintió lleno y yo, me sentí nuevamente en una mesa acompañado por mi primo como tantas veces en el pasado.

Gracias por eso Jesús.

domingo, 31 de mayo de 2009

Sunday Bloody Sunday (III)

Los momentos que siguieron a mi entrada a la casa aún hoy, con el paso de los años y mil intentos de recordarlos correctamente, son difusos, realmente el orden cronológico de las cosas se pierde en la niebla que había en mi cabeza en ese momento.
Creo recordar a mis padres por ahí, y a mis amigos, que Martín les contó lo que había pasado y vinieron a apoyarme, creo recordar al Turco, al Flaquito Arias, a unos cuantos de sus (nuestros) amigos en esa época, pero como antes digo, mis recuerdos son confusos de esos momentos y no pondría las manos en el fuego por lo que recuerde.
Sí recuerdo bien haber visto a sus padres, a su padre puntualmente, ahí con cara de pobrecito, una cara que hoy en día no sé si era de dolor o fingida, pero recuerdo ver esa cara y recordar una charla, días antes con Tomy.
Mi cuerpo entero y mi mente decían que le grite que era un hijo de puta, que su hijo se había muerto por su culpa, por sus secretos y su falsa moral, por llevarlo al límite de tener que elegir si destruir su familia o destruirse él. Mi mente le decía a mi cuerpo.
–“¡¡¡Grítaselo, que todos lo sepan, este es el hijo de puta!!! ¡¡¡Grítalo!!!” pero mi cuerpo no quería o no sabía responder, así que ahí quede, como una estatua, con el alma partida al medio y el corazón lleno de furia, pero callado, muy calladito la boca.
Creo recordar que alguien me llevo, que ellos me preguntaron cosas, que su madre me abrazo y yo los miraba y pensaba que ellos merecían estar ahí, muertos, no su hijo, pero no tuve el valor o la fuerza para decirlo, lo único que recuerdo a ciencia cierta fue no devolverle el abrazo.
También creo recordar un viejo, que andaba por ahí como con mucha experiencia en estas cosas (seguro algún buen amigo de su padre, que obviamente debía de estar sacando plata por algún lado en esto).
Sí recuerdo lo que quizás haya sido el único momento verdadero de la noche, la única y mas hermosa despedida que tuvo, cuando todos los amigos nos sentamos a la mesa en la casa de él, en esa mesa que habíamos estado cenando mil veces y alguien agarro una botella de algo y empezamos a tomarnos un trago a su salud. Las anécdotas volaban de un lado a otro de la mesa, los recuerdos compartidos con un ser querido. Inevitablemente empezamos a reírnos, a festejar cada momento hermoso que habíamos vivido con esa persona que ya no estaba, riéndonos con el alma, riéndonos sinceramente y gritándole con nuestras risas que lo amábamos, que había sido un gran amigo y que viaje en paz, que nosotros quedábamos con dolor pero que viaje, que recorra el camino que ahora le tocase acompañado por nuestras risas y sepa bien tranquilo, que aunque ya no esté, nosotros lo íbamos a mantener vivo en nuestros corazones.
Recuerdo también muy claro que alguien pensó que venir a decirnos que “no faltemos el respeto riéndonos” era una buena idea. Creo que fue la única vez en mi vida que vi a un grupo tan grande de personas darse vuelta a la vez y mandar a la puta madre que la parió a otra.

sábado, 30 de mayo de 2009

Sunday Bloody Sunday (II)

El fiat 600 rugía, lo que puede rugir un fiat 600, por lo pronto el ruido del motor no se escuchaba en mi cabeza, la pobre iba elaborando distintos escenarios en los cuales las palabras que había escuchado minutos antes no significaban lo que realmente significaban, entonces mis labios empezaron a moverse.

-“el pelotudo este, siempre limpiando las armas y jugando con ellas, seguro se pego un tiro en la gamba” dije en voz alta para mi sorpresa.

-“y si, siempre alguna se mandan” dijo Martín con todo el tacto del mundo, pero la mirada que me tiro en ese mismo momento, hoy en día la entiendo y fue de lastima.

-“si, seguro que paso eso” decía en voz alta y para mis adentros, intentando engañarme.

Cuando doblamos en la esquina de la casa, el mundo se me vino abajo, vi los autos de nuestros amigos y la gente apretada en la vereda de la casa, cuando me di cuenta que no conocía a la mitad de las personas que estaban ahí, finalmente mi cerebro cayó en la cuenta de que había pasado.

Me baje corriendo del fitito, casi todavía estacionando mientras gritaba donde estaba tomy, pase por una multitud de gente que me miraba con cara desorbitada, y finalmente Ariel, intimo amigo de Tomás, y en ese momento, posiblemente uno de mis mejores amigos me atajó.

Ariel media cerca del metro noventa y aunque no pesaba mucho, una vida de jugar al basquet, le habian dado un cuerpo bastante respetable. Como si eso fuese a importar, intento pararme cuando me vio en la puerta y lo tire a un costado como si ni siquiera estuviese, pero él, que era un buen amigo, me agarro el brazo y me logro retener.

-“al fondo del patio esta, no vas a querer verlo, se volo la cabeza” dijo con una voz casi a punto de quebrarse.

Creo que nunca supe como realmente sucedió todo, pero deben de haberlo encontrado a la tarde, así que para la hora que llegue yo, ya la mayoría de la gente que conocíamos estaba ahí. Parado en el marco de la puerta, con Ariel agarrandome un brazo y yo medio entre la realidad y lo que mi mente adolescente lograba procesar de toda la situación, me tome unos segundos para mirar alrededor, podía ver a nuestros amigos sentados, cada uno con una cara de tristeza mayor que el anterior.

En esos pocos segundos, intente darle coherencia, me acorde de la ultima vez que lo habia visto, de las ultimas palabras que habiamos dicho, me acorde de una noche hace un tiempo, donde nos habia amenazado con hacer esto mismo q hoy habia hecho.

Cerre los ojos y pase por la puerta, mi mundo se venia abajo alrededor mio y la gente pasaba como un borrón frente a mis ojos, en mi mente, todavía esperaba encontrarme a Tomás saliendo de atrás de un rincón y que nos ibamos a reir de toda esta confusión, pero eso nunca pasó.

viernes, 29 de mayo de 2009

Sunday Bloody Sunday


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Peter era un tipo grandote, pero grandote en serio, debía andar pesando unos ciento y algo de kilos y medía cerca de un metro ochenta, era un tipo jocoso, de risa rápida y un sentido del humor dudoso que a veces rozaba lo perverso. Su hermano Alberto, casi diría que todo lo opuesto, flaco, osco, casi falto de palabras, sacarle una sonrisa era algo difícil pero era un muy buen tipo. Lautaro, MI AMIGO Lautaro, era todavía en esa época una persona bastante regordeta, grandote de físico, con el pelo largo, un look que hacia reminiscencia a un cantante de Trash Metal y con la sonrisa de un niño, Juan (el enano), era así, enano, hiperactivo, sonriente todo el tiempo y siempre dispuesto a largar una risotada bien larga en cualquier momento. Martín era alto, MUY ALTO, debía medir cerca de dos metros, un tipo pulcro, súper ordenado y con una obsesión total con el orden de las cosas.
Ese domingo, como todos los domingos, habíamos repetido la rutina religiosa que se cumplía a rajatabla, fútbol entre amigos en el parque, salir, ducharse y reunirse en la parrilla “El Abuelo”, con el tiempo y por razones de practicidad, ya no nos repartíamos cada uno a su casa, sino que llevábamos una mochila con un cambio de ropa y el que tenia lugar prestaba la casa para que nos duchemos rápidamente.
Ese domingo, habíamos ido con Lautaro a la casa de Peter y Alberto después del fútbol, debían de ser las 20:30 y ya sentados en la parrilla, esperábamos la llegada de Martín y Juan entre charlas, un buen vaso de tinto y algún antipasto de entrada.
Llevaríamos ya una hora de espera, cuando impecable como siempre, llegó finalmente Martín a bordo de su fiat 600, se sentó a la mesa y lo que hasta ese momento venia siendo un perfecto domingo de amigos termino transformándose en un día que no voy a olvidar mientras viva.
-“Che Camilo, te andan buscando por la radio creo” fueron las primeras palabras que dijo.
-“¿A mi? ¿Pero estás seguro?” fue mi contestación inmediata mientras levantaba el vaso de vino y lo miraba con cara de no entiendo una sota.
-“y… mira, muchos Camilo S. no conozco, calculo que debes ser vos”
-“Hmmm, mierda, bueno gentes, me voy hasta casa, no se que carajo habrá pasado” dije a la vez que me levantaba y empezaba a agarrar la campera.
Martín, como todo buen amigo, se ofreció a llevarme en el auto, en el camino a mi casa la cabeza me iba a mil, que carajo podría haber pasado para que me anden buscando por radio, ninguna razón valida se me ocurría y en las ocho cuadras que recorrimos en el fitito, en mi cabeza se formularon mil hipótesis distintas, ninguna de las cuales siquiera se aproximaba a lo que iba a escuchar cuando llegase.
Ni bien puse la llave en la puerta, mi hermano Ariel abrió la puerta de casa.
-“¿Donde estabas? No te podíamos ubicar!” dijo secamente.
-“¿Que pasó?” fue lo que atine a preguntar casi teniendo miedo de la respuesta.
-“Tomás se pego un tiro” fue la respuesta que se escucho del otro lado y yo ya en ese momento, deje de escuchar.